El amigo de José Luis Cabeza sostuvo que el asesinato del fotógrafo cambió las reglas de juego. "Desde FOPEA vemos que en muchos lugares de la argentina ejercer el periodismo es muy complicado", remarcó.
Consultado sobre si cambio mucho las coberturas periodísticas luego del caso Cabezas, Gabriel Michi sostuvo que “desde aquel crimen los periodistas palpamos que las amenazas estaban al acecho, más allá de vivir en democracia. Aquel asesinato cambió las reglas de juego. El periodismo comprendió que la búsqueda de la verdad puede ponernos en peligro porque hay gente que no quiere perder sus privilegios”.
Sobre la actual tirantes que existe entre periodismo y poder, el periodista y amigo de José Luis Cabeza sostuvo que “hoy tenemos un enorme clima de confrontación política y mediática que complican nuestro trabajo cotidiano. Pero por suerte aún no se llegó al límite de un asesinato. Desde FOPEA vemos que en muchos lugares de la argentina ejercer el periodismo es muy complicado. Pero entendemos que el escenario es muy distinto”.
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