José Ignacio De Mendiguren señaló que si la discusión "se limita solamente a precios y salarios, esto sería una gran paritaria".
"Lo que la presidenta Cristina Fernández anunció en su campaña electoral de 2007 fue un acuerdo social amplio, con objetivos y metas cuantificables y eso es lo que nosotros planteamos siempre", sostuvo el directivo de la entidad fabril en Mar del Plata, donde finalizó ayer el VI Encuentro Empresarial Iberoamericano.
De Mendiguren comentó que el titular de la CGT, Hugo Moyano, concurrió ayer a un encuentro encabezado por organizaciones empresarias para "escuchar nuestras conclusiones y nosotros las que ellos preparan en su cumbre sindical".
El empresario calificó el diálogo que tuvo con el camionero como civilizado. "Mantuvimos una charla que en cualquier otra parte del mundo no llamaría la atención", sostuvo. Aunque reconoció que "en los últimos meses hubo una escalada muy tensa entre las dos entidades", pero "ahora estamos retomando el camino que nunca debimos haber perdido".
Además, De Mendiguren señaló que si la discusión "se limita solamente a precios y salarios, esto sería una gran paritaria, pero sería algo con muy pocas aspiraciones".
En cambio, propuso ítems para que "la vieja historia pendular de la Argentina se transforme en una relación virtuosa".
El secretario de la UIA recordó que había realizado tres viajes a España junto a la CGT para analizar la experiencia de ese país y sostuvo que el acuerdo peninsular "planteó algo mucho más interesante para el largo plazo, con metas precisas, compatibilización entre inversión y redistribución, el campo y la industria, el sistema financiero y el productivo".
De Mendiguren sostuvo que "uno de los temas importantes a resolver respecto de la inflación es la inversión", porque "la verdadera forma de mantener el actual nivel de demanda sin generar aumentos de precios o importación, es con más inversión".
Luego agregó que en la Argentina "la inversión existe y el mismo gobierno habla del crecimiento de esos índices, pero sucede que no es suficiente para este nivel de demanda" y dedicarse a buscar "el culpable me parece que no va al fondo del problema y no va a encontrar soluciones".
Para De Mendiguren, "ningún industrial es perverso y no invierte porque no quiere", sino que "debe haber alguna causa que remover, como la falta de créditos o temas como la litigiosidad laboral". En ese sentido, añadió: "Un industrial no deja de invertir si el mercado lo reclama y no hay alguna causa que lo impida. La pregunta es qué está pasando que la inversión no llega. Busquemos las causas".
Según el dirigente, los países europeos y Estados Unidos tienen una visión positiva de la economía argentina. "Ellos nos ven como un país que tiene una deuda sobre el PBI que no llega al 40 por ciento", subrayó. También destacó que los países centrales "no pueden creer que el sector privado tenga un nivel de endeudamiento tan bajo" en la Argentina.
Al respecto, puntualizó que desde el exterior observan que "la región es fuerte en producir y tiene un escenario por delante". Y enseguida agregó: "Ven que los productos nuestros tendrán un período de altos precios".
Por último, De Mendiguren expresó que "la promoción industrial para algunos estados argentinos es vital para sostener el crecimiento y desarrollo económico de las provincias y de la Argentina". En ese sentido, dijo que es necesario establecer pautas de trabajo que deberán ser consensuadas entre las regiones y la Nación.



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