Reciclarán el aceite vegetal para elaborar combustible

Reciclarán el aceite vegetal para elaborar combustible
El sobrante de las casas de comidas será recolectado para industrias que lo transformarán en biodiesel. Crearán un registro.

Las utilidades del aceite vegetal pueden prolongarse, incluso, después de haber pasado por las sartenes y el calor de las hornallas. El Concejo Deliberante aprobó una disposición que pretende controlar y regularizar adónde van a parar las sobras del líquido graso que todos los días descartan las casas de comidas. Según explicó, la concejal que ideó el proyecto, Emma Del Castello, lo que buscan es que los negocios no tiren el óleo usado sino que lo entreguen a industrias, que lo transformarán en biocombustible.

El proyecto fue presentado ante el tribunal de concejales en agosto. Hace unos días los ediles lo aprobaron y, de inmediato, pasó al Poder Ejecutivo. El intendente tiene alrededor de diez días para revisarlo y deliberar; cuando le dé el visto bueno empezará a regir la ordenanza.

Hasta el momento los restos del aceite vegetal usado (AVU) por los comercios de la ciudad para preparar sus platos no tenían un destino definido y, mucho menos, salubre, argumentó la responsable de la iniciativa y presidenta de la Comisión de Medio Ambiente. Muchas de esas sobras terminan "en los pozos absorbentes o desagües pluviales, donde producen la impermeabilización y restricción en la vida útil de los primeros, y obstrucciones en los segundos", sostiene la ordenanza Nº 5242013. "Otras personas, en cambio, continúan con la vieja costumbre de arrojar el graso que ya fue utilizado al suelo. Entonces, eso se filtra en la tierra y, con el paso del tiempo, perjudica al medio ambiente", explicó la ingeniera.

Pero de todos los paraderos que le dan al líquido comestible, el que más abunda, entre los negocios consultados, es otro. "Los comerciantes nos decían que suelen entregan las sobras, en cantidades significativas, a industrias que se las llevan de la ciudad y hasta de la provincia para reciclarlas y convertirlas en biocombustible", comentó Del Castello.

"Esta norma no sólo quiere controlar cómo es dispuesto el óleo sino que busca generar fuentes de trabajo para que el aceite termine quedando dentro de la provincia, de Villa Mercedes", recalcó.

Para eso, y una vez que esté en circulación, la ordenanza establece la creación de un registro tanto de quienes friten el aceite como de quienes, luego, trabajarán con esos restos para convertirlo en biodiesel. El escrito detalla cuál es el protocolo de almacenamiento, manipulación y traslado.

La medida incluiría: comedores de hoteles y de industrias, restaurantes, confiterías, bares, supermercados con preparación propia de comidas, establecimientos alimenticios que trabajen con frituras, empresas de catering, rotiserías y todo lugar que produzca aceites comestibles que fueron sometidos a tratamientos térmicos de desnaturalización.

De acuerdo a lo que comentó el dueño de "Bechamel", una de las casas de comidas que aplaude la propuesta, por mes descartan 72 litros de aceite. "No podemos volver a usarlo, no sirve para nada. Por eso, desde hace años lo entregábamos, como muchos otros comercios, a una gente de Córdoba que los recoge y los recicla para darle otro uso", contó Rubén Ares. "Me parece muy bien que ahora eso se implemente acá", respaldó.

La rotisería "Milagros" es otras de las que ya se apuntó a colaborar cuando esté en vigencia la norma, adelantó Emma Del Castello.

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