La ARB se encuentran en "estado de alerta y movilización" ante el estado crítico que atraviesa la planta desde hace meses. Entregaron un petitorio al Gobierno local reclamando la reparación de las maquinarias y mejores condiciones de trabajo.
La Asociación de Recicladores de Bariloche (ARB), que gestiona la planta de tratamiento de residuos de la ciudad, se encuentra en estado de alerta y movilización ante la falta de mantenimiento de las maquinarias, que dificulta el trabajo y empeora la ya difícil situación que el sector atraviesa desde hace meses.
“Durante años luchamos para dignificar nuestro trabajo, conseguimos que se arme la planta pero hoy por la negligencia e inacción del municipio, volvimos a estar en las peores condiciones”, denunció la presidenta de la ARB, Gladys Pichiñanco.
Los recicladores de la planta presentaron el jueves pasado un petitorio al Gobierno local exigiendo la reparación de la cinta transportadora, la prensa, la entrega uniformes de trabajo, elementos de seguridad, las obras para tener una platea de separación y un lugar de acopio necesarios para la operatividad de la planta.
La situación no parece haber mejorado desde principios de octubre, cuando Pichiñanco había informado a las autoridades municipales que la planta funcionaba a “un 10 por ciento de su capacidad” debido a que los recolectores entierran muchos residuos sin tratamiento directamente en el vertedero.
“Esto no sólo es un gran retroceso para la gestión social de residuos de Bariloche, sino que nos deja en una situación de desamparo total”, afirmó la referente de la ARB.
Debido a las pérdidas, la intendenta María Eugenia Martini firmó a finales de julio un convenio para subsidiar a la entidad durante siete meses con 83 mil pesos mensuales. De esa cifra, cada uno de los 65 recicladores recibe 1.300 pesos, que significan la mitad del sueldo que perciben actualmente. El monto es insuficiente para llegar a fin de mes, lo que obliga a muchos a salir a buscar otro medio de vida.

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