La iniciativa eliminaba incompatibilidades con el ejercicio de cargos políticos. El oficialismo y parte de la oposición la frenaron en el recinto.
La sesión comenzó con un sentido homenaje al ex presidente Raúl Alfonsín. Por unanimidad, los concejales decidieron ponerle su nombre a la calle ubicada entre la rotonda de Doctor Ramón y el inicio de la Ruta 7, hasta el Cañadón de las Cabras. Luego, la tensión subió: primero con el debate por las vecinales, con referentes barriales gritando contra los concejales desde la tribuna, y luego con una discusión en torno al acuerdo petrolero entre YPF y Chevron.
Los cuestionamientos al proyecto de vecinales que se hicieron públicos apuntaron a una serie de imprecisiones en algunos artículos. Se apuntó a la duración de los mandatos (a cuatro años), a la eliminación del requisito de dos años de residencia para participar y a la conformación de los padrones.
De fondo, un debate que sobrevoló el recinto y que sólo puso sobre la mesa a la concejal radical Marta Buffolo, cuando se comprometió a trabajar en los cambios para evitar que las comisiones "sean mítines políticos". Es que una de las modificaciones centrales del proyecto que se intentó aprobar ayer limitó al ámbito municipal la incompatibilidad de integrar una comisión con el ejercicio de cargos políticos.
En 2010, el gobierno provincial nombró con cargos de asesoría política a 15 vecinalistas en funciones. El Municipio, en ese momento conducido por Martín Farizano, impulsó una investigación. Luego se comprobó que algunos vecinalistas también tenían cargos en la comuna y la investigación no tuvo consecuencias. En el Concejo, el MPN impulsó la reforma de las vecinales que, sin las incompatibilidades, llegó al recinto ayer. Tras el regreso a comisiones, se volverá a discutir sobre el tema en las próximas semanas.

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