Por día le rechazan al Concejo unas 30 órdenes de pago

El Tribunal de Cuentas ha devuelto las facturas por irregularidades. Por ejemplo, se detectó una boleta de compra de diarios adulterada. Además se abonó el lavado de un auto particular con fondos públicos

En es­tos dos pri­me­ros me­ses del año se acu­mu­lan unas 300 no­ti­fi­ca­cio­nes por las que el Tri­bu­nal de Cuen­tas re­cla­ma a las dis­tin­tas de­pen­den­cias del Mu­ni­ci­pio, in­clui­do el Edecom, por di­ver­sas irre­gu­la­ri­da­des tan­to en com­pro­ban­tes, co­mo en pro­ce­sos de com­pras y con­tra­ta­cio­nes di­rec­tas y de­sig­na­cio­nes de per­so­nal, en­tre otras.

El Con­ce­jo De­li­be­ran­te, que aho­ra es­tá en el ojo de la tor­men­ta por lo desordenado en el ma­ne­jo de los fon­dos, cuen­ta con una ca­ja de chi­ca de dos mil pe­sos, que en ca­so de no al­can­zar­le pa­ra tran­si­tar ca­da mes la ci­fra se pue­de re­for­zar. Es de­cir que no ne­ce­sa­ria­men­te son do­ce ca­jas, que su­ma­rían 24 mil pe­sos, sino que pue­den ser más.

En­tre las de­ne­ga­cio­nes por par­te del Tri­bu­nal de Cuen­tas, se en­cuen­tra una vin­cu­la­da con el pa­go de 3.585 pe­sos co­rres­pon­dien­tes a viá­ti­cos de Gamsur, del 7 de ju­lio úl­ti­mo. El ór­ga­no de con­tra­lor in­di­ca que no co­rres­pon­de al Mu­ni­ci­pio pa­gar ese con­cep­to a la em­pre­sa en­car­ga­da de la lim­pie­za de la ciu­dad.

Al­gu­nos de los re­cha­zos es­tán vin­cu­la­dos con sim­ples fa­llas for­ma­les, pe­ro otros por vi­cios que su­pe­ran lo que se po­dría con­si­de­rar como una me­ra des­pro­li­ji­dad en el ma­ne­jo de los re­cur­sos pú­bli­cos.

Por ejemplo, con la ca­ja del Con­ce­jo Deliberante se pa­ga­ron 77 pe­sos que se­gún se in­di­ca en el com­pro­ban­te pre­sen­ta­do co­rres­pon­den a 30 ejem­pla­res de PUN­TAL. Sin em­bar­go, se de­tec­tó que esa fac­tu­ra, con fe­cha del 30 de ju­nio, fue adul­te­ra­da. Se le bo­rró que de­cía que en rea­li­dad se tra­ta­ba de re­vis­tas. O por caso la factura de 30 pesos fechada en junio pasado correspondiente al lavado de un automóvil particular del presidente de Concejo.

Es­tas dos fac­tu­ras se­rán de­vuel­tas por el Tri­bu­nal de Cuen­tas a la Se­cre­ta­ría de Eco­no­mía, por con­si­de­rár­se­las vi­cia­das de irre­gu­la­ri­da­des.

Las ano­ma­lías en las fac­tu­ras, en los pro­ce­di­mien­tos de com­pras y de con­tra­ta­cio­nes por par­te de las re­par­ti­cio­nes del Es­ta­do lo­cal se re­pi­ten. En el ór­ga­no de con­tra­lor hay pi­las de car­pe­tas que co­rre­rán idén­ti­ca suer­te que la del la­va­do del au­to del pre­si­den­te del Con­ce­jo De­li­be­ran­te y la de la com­pras de los dia­rios.

En­tre ese im­por­tan­te cú­mu­lo de ano­ma­lías se des­ta­ca por su elo­cuen­cia un com­pro­ban­te de un via­je en ta­xi que cos­tó 497 pe­sos, rea­li­za­do en ju­lio, y del cual no se ofre­cen de­ta­lles so­bre quié­nes via­ja­ron, a dón­de, du­ran­te cuán­to tiem­po, ni con qué ob­je­to. Segun cuenta un miembro del Tribunal de Cuentas, hay secretarias que pretenden hacer pasar facturas por varios kg de asado. Destacan los tribunos a la Secretaría de Salud como la más prolija tanto en los gastos como en la presentación de comprobantes.

Ecos en la ca­so­na de ca­lle So­bre­mon­te

Aho­ra la ex­pec­tati­va es­tá cen­tra­da en cuan­to a la reac­ción de los edi­les lo­ca­les an­te la de­tec­ción de es­tas fa­llas que des­nu­dan tan­ta fal­ta de ape­go a las re­glas.

El pre­si­den­te del Con­ce­jo, Eduar­do Yu­ni, de­be­rá dar las ex­pli­ca­cio­nes del ca­so y el cuer­po ten­drá que de­ci­dir so­bre qué ha­cer con esas dos fac­tu­ras por el la­va­do de un ve­hí­cu­lo par­ti­cu­lar y la com­pra de ma­te­rial de lec­tu­ra.

Lo cier­to es que así co­mo fue­ron pre­sen­ta­das no pa­sa­rán el fil­tro del Tri­bu­nal de Cuen­tas, un re­qui­si­to ine­lu­di­ble del tran­si­tar de los gas­tos que se pro­du­cen en el Es­ta­do lo­cal.

El te­ma ya lle­gó has­ta el des­pa­cho del pro­pio in­ten­den­te Juan Ju­re, quien ha­bría di­cho que co­rres­pon­de que se ha­gan car­go los res­pon­sa­bles de las ope­ra­cio­nes que es­tán sien­do re­cha­za­das por el Tri­bu­nal de Cuen­tas, que se ha con­ver­ti­do en un cue­llo de bo­te­lla pa­ra los gas­tos que se pre­ten­de­n cargar al era­rio pú­bli­co. Allí fue don­de sal­ta­ron los ex­traor­di­na­rios ma­yo­res cos­tos de Gamsur y los abul­ta­dos gas­tos de com­bus­ti­ble de los ve­hí­cu­los ofi­cia­les del Mu­ni­ci­pio.

Comentá la nota