La actriz uruguaya Gabriela Acher trae a Córdoba su espectáculo "El amor en los tiempos del colesterol", dedicado con fino humor a todas las mujeres que no encuentran el hombre ideal y aún lo siguen buscando.
Viniendo de esta actriz, comediante, guionista uruguaya, que cultivó su sentido de la risa en clásicos de la TV como La Tuerca y Hupumorpo, y que honró las pantallas chica y grande con sus personajes, fue figura con Tato Bores o ganó el Martín Fierro con Hagamos el humor, la receta para estas mujeres no podía tener otro tono. Aquel libro vuelve hoy evolucionado en formato teatral, aggiornado y convertido en el espectáculo unipersonal que se presenta el sábado a las 21.30, en la Sala Mayor de Ciudad de las Artes.
"Volví con El amor... porque me doy cuenta de que todo lo que puse en ese libro sigue tan vigente como antes, o más", dice Gabriela, mientras repasa su catálogo de "solteras deprimidas, casadas aburridas o menopáusicas trastornadas, todas están contempladas allí".
El espectáculo se presenta como un consultorio sentimental dentro de un programa femenino, en el que se destaca Conchita Contento, "una periodista tipo CNN, portorriqueña, que brinda estadísticas sobre sexo, como una especie de Alessandra Rampolla, en joda".
Cuestión de supervivencia
La risa y el humor son una sana costumbre que Gabriela Acher practica, o trata de practicar, todos los días de su vida. Y si tiene que buscarle un origen, una explicación, no duda en responsabilizar a su madre.
"Lo mío fue una cuestión de supervivienia. Como mi mamá era muy dramática, y todo era una preocupación para ella, desde muy chiquita comencé a consumir humor. Ella podía dejarme en el contestador un mensaje que dijera: 'Andá preocupándote, después de te explico...'. Con una madre así, fui necesitando cada vez más de la risa", relata.
¿Será la insatisfacción un rasgo de género, una cuestión de mujeres? "Particularmente, creo que tiene mucho que ver con la mujer, pero pienso que está justificada plenamente, porque ¿cómo no vamos a estar insatisfechas si nos han enseñado todo mal, si durante mucho tiempo estuvimos alejadas de la información, sobre todo de la referida a nuestro cuerpo, a la sexualidad y a la manera de desenvolvernos en el mundo?".
Frente a ello, la risa puede ser la mejor receta. "El humor está hecho para poder sobrellevar el dolor de la existencia –reflexiona–. El humor está para descomprimir los pequeños dolores de la vida. Woody Allen dice que la comedia es tragedia más tiempo. Y yo estoy de acuerdo con eso, porque el humor surge del dolor. Lo que pasa es que hace falta que pase el tiempo para que podamos tomar la distancia emocional suficiente como para que puedas reirte de tus propias angustias".
Gabriela reconoce que el espectáculo tiene mucho de autorreferencial ("Soy la primera persona de la cual me río"), pero también que sus amigas y las mujeres de su familia le ampliaron el panorama y resultaron una fuente innegable de inspiración.
También dice que tanto las mujeres como los hombres salen muy divertidos del espectáculo, porque la identificación se produce en clave de humor. Buena receta para el sábado.
El amor en los tiempos del colesterol
De y por Gabriel Acher. Sábado 11 de mayor a las 21.30, en la Sala Mayor de Ciudad de las Artes. Reservas, al (0351) 443 0360.
Comentá la nota