Desde el lunes, el tiempo que deben aguardar los usuarios en las paradas puede llegar a 20 minutos promedio. Se acumulan pasajeros y se viaja mal, fundamentalmente en horarios pico.
La mayor cantidad de problemas detectados se dan como siempre en las horas picos. Durante el resto del día las frecuencias aparentan ser normales. La mayor acumulación de pasajeros se da entre las 12.00 y las 13.30 y el tiempo de espera a veces es superior a los 20 minutos en algunas líneas.
Mediante diversas vías de comunicación, llegaron a UNO las quejas de usuarios por las demoras y los inconvenientes que esto ocasiona. Mientras tanto no hubo información oficial acerca de modificaciones en el esquema de prestaciones del servicio público.
En las horas de menor demanda de traslados, el servicio se mantiene estable o como se presta habitualmente, y es notable la existencia de una menor demanda con una disminución de la cantidad de usuarios.
Pero años anteriores, recién en enero se reducía la cantidad de colectivos en circulación y la medida duraba por lo general hasta finales de febrero previo al inicio de clases. Todo indica que al parecer, este año esa medida se ha adelantado.
En estos períodos siempre se habló de que la reducción de la densidad de pasajeros es muy pronunciada y eso es lo que motiva al cambio.
De forma oficial aún no se ha comunicado nada al respecto, pero con recorrer algunas paradas es posible advertirlo como así también las dificultades para viajar con la llegada del mediodía y al atardecer.
Se estima que pasajeros estudiantiles y empleados públicos representan un 35% del total de usuarios, por lo que en esta etapa del año esa situación origina que las frecuencias varíen.
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