Por la recesión, la importación y la venta por internet cierra zapatos “Saya”

Después de 32 años en la venta de calzado femenino, el local de Rivadavia casi San Luis en los próximos días bajará sus persianas. Hay ofertas  por liquidación.

Calzados “Saya”, que desde 1986 vende zapatos de mujer a marplatenses y turistas, cierra en los próximos días como consecuencia de la recesión “y de un montón de factores”, que se vieron agravados “por la pasada temporada, que fue de las peores”.

“Hubo un montón de cosas: la apertura de las importaciones, la venta por internet, los altos costos de alquiler y los tarifazos. Antes eran 7.000 de luz y ahora pago casi 20.000”, explicó a 0223, Francisco,  propietario de la zapatería de Rivadavia 2725.

El empresario, que durante más de tres décadas se dedicó a la fabricación y venta de botas y zapatos femeninos puso énfasis en la pasada temporada de verano: “Hubo 80 días seguidos de sol, algo excelente para los turistas, pero muy malo para los comerciantes. Nunca vi una temporada con tan buen clima”, recordó.

“Con 30 grados la gente no recorrió los centros comerciales, sino que se fue a la playa. En enero y febrero no vendí nada. En este rubro tenés que comprar antes del 20 de diciembre y calcular lo que vas a vender en verano. Y esto lo tuve que `pagar´en el invierno, con la venta de botas, que con la recesión no se vende. En noviembre no me arriesgo y por eso cierro”, evaluó.

"Alquilar un local grande en el centro no baja de los $100.000"

Otra de las razones que perjudican a los comerciantes de peatonal San Martín, Rivadavia o Güemes son los altos costos de alquiler y eso también fue “otro palo en la rueda” para la actividad.

“Alquilar en esta zona un local de unos 300 metros cuadrados no baja de los 100.000 pesos. El contrato que tengo son de 2154 litros de nafta Premium. Otros tienen contratos por litros de pintura de alta calidad. En mi caso, imaginate que con los últimos aumentos, estoy en 96.000 pesos, aunque pago menos porque tengo un arreglo. Sino me hubiera ido antes”, admitió.

Los denominados “show rooms” también fueron un determinante para el comerciante “donde una casa de ropa te pone 3 o 4 pares de botas o zapatos” o la venta por internet, “todas cosas que te sacan clientes”.

"Por la liquidación por cierre, en tres días vendí lo que no vendí en un mes"

“Nos quedan 10 o 15 días más. Por la liquidación que arranqué el lunes, nos queda poco. Había botas de 1.000 pesos. En tres días vendí lo que no vendí en un mes. Pero me alcanza para pagar los gastos por cierre. Me voy sufriendo, no es fácil”, reconoció.

Por último, Francisco analizó que sin duda la crisis económica que afecta el consumo fue “fundamental” para determinar el cierre de su comercio.

“Cuando la prioridad es la comida y el grueso de la gente va al supermercado y compra la comida en cuotas, se acabó el resto. No existe dinero para volcar en otra cosa. Si uno llega hasta ahí es porque es imposible gastar en ropa o calzado”, concluyó.

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