Los rebeldes sirios llaman a otro “día de ira” contra el régimen de Assad

Será hoy. El gobierno mantiene la presión pero hay militares que se niegan a reprimir.

Pese a las presiones internacionales, el régimen sirio parece determinado a seguir reprimiendo la revuelta que ya dejó más de 500 muertos en un mes y medio, según organizaciones de derechos humanos. Pero la oposición tampoco cede y convocó para hoy a una nueva jornada de ira contra el gobierno del presidente Bashar al Assad.

En la ciudad de Deraa (sur), la situación humanitaria parecía degradarse después de una ofensiva militar sin precedentes para poner fin a la sublevación. Sin embargo, los militares también empiezan a dividirse, ya que algunos comienzan a negarse a disparar contra los manifestantes , dijeron ayer varios testigos.

Aunque las luchas internas de militares en Deraa no indican una división decisiva en las fuerzas armadas, son significativas porque el ejército de Assad siempre fue visto como un bastión de apoyo al régimen. El ejército sirio ha negado que sufra divisiones internas.

Ayer, más soldados en vehículos blindados de transporte acudieron a Deraa, donde los residentes se refugiaron en sus casas por miedo a las explosiones de morteros y las armas pesadas, así como a los francotiradores en los techos de casas y mezquitas, dijo un residente por teléfono satelital.

El ministro sirio de Información, Adnan Mahmud, dio otra versión. “Las autoridades están decididas a restaurar la seguridad, la estabilidad y la tranquilidad de los ciudadanos”, declaró a la agencia AFP. “En Deraa, el ejército intervino a pedido de la población para restablecer la paz civil”, agregó.

En cambio, los militantes de derechos humanos alertaron: “La situación se agrava, no tenemos médicos, medicamentos ni leche para niños. La electricidad sigue cortada y tampoco tenemos agua”, afirmó Abdalá Abazid en Deraa, 100 km al sur de Damasco, interrogado por teléfono.

La represión en Deraa costó la vida a 42 personas desde el lunes, según el “Comité de los mártires del 14 de marzo” (el día en que comenzaron las protestas), vinculado a la oposición. Este comité señaló también en su sitio internet que 502 personas murieron desde el comienzo de la insurrección .

Por su parte, la agencia oficial SANA señaló ayer que dos miembros de las fuerzas de seguridad murieron y siete fueron heridos en Deraa y Tell Kalaj, en la frontera con Líbano.

El ministro de Información dijo que más de 50 soldados y decenas de policías murieron desde el comienzo de la sublevación, y cientos fueron heridos.

El miércoles, 230 funcionarios del régimen de Assad renunciaron en rechazo a las matanzas.

Ese día, los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU no lograron ponerse de acuerdo sobre una condena a Damasco. Francia lamentó ayer la falta de consenso tras el bloqueo de Rusia y China, que lanzaron advertencias sobre “una injerencia exterior” que podría causar “una guerra civil”.

En tanto, mientras cientos de sirios huyen del país hacia el Líbano, los “jóvenes de la revolución siria” convocaron para hoy, a través de Facebook, a una nueva jornada de la ira contra el régimen Assad.

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