Los manifestantes levantaron la protesta tras confirmar la continuidad laboral por el término de un año para monotributistas y contratados.
Luego de los incidentes sucedidos la noche del lunes donde fue apedreada la vivienda de Massini, la Policía debió intervenir para calmar a los manifestantes, quienes se abalanzaron sobre los efectivos con una lluvia de piedras que provocó también la rotura de un vidrio de la Comisaría.
En tanto, el Ejecutivo, respaldado por la orden del TSJ y y la Policía, inició ayer junto a un grupo de doce funcionarios las primeras actividades municipales luego de mantener dos meses paralizada toda la comuna.
Al respecto, el intendente manifestó: "Dimos inicio al trabajo institucional de forma tranquila después del ataque recibido en mi vivienda. Comenzaron a funcionar las áreas de rentas, bromatología, sueldos y mesa de entrada. Falta poner en marcha recursos humanos, archivo e inventarios, el sector de tierras, obras y servicios públicos, y el corralón municipal. Espero que a medida que corran los días la situación se vaya normalizando".
El servicio de agua potable nunca se había cortado y el camión de recolección de residuos comenzó a funcionar ayer tras diez días de completa inactividad.
Primera reunión formal
Los manifestantes levantaron el acampe tras confirmar la continuidad laboral por el término de un año para monotributistas y contratados.
La concejal Ester Troncoso adelantó que la reunión fue muy "positiva" a favor de los manifestantes y que quedó abierta una mesa de diálogo con el intendente. De la reunión participó el jefe comunal, los concejales y los representantes gremiales de ATE, Juan Pelayes y Jorge Salva.
"Como sindicato pedimos las garantías de todos los contratos, de los monotributistas, de los compañeros de planta, la continuidad de contratos y garantías laborales. La respuesta fue que no van a ser desplazados ni cambiados de lugar, se accedió a todo lo solicitado por el sindicato. También se garantizó el funcionamiento municipal y el pago de las deudas a los proveedores. Con estas garantías los vecinos volverán a sus casas y el jueves reiniciarán sus actividades", aseguró Pelayes.
"Esto es una interna política y los trabajadores son ajenos a esta situación. Quieren garantías para continuar trabajando", explicó el gremialista.
Casa apedreada
La vivienda de Massini sufrió la noche del lunes pasado roturas de vidrios, del tanque de agua, la antena satelital y en los parabrisas de dos vehículos que se hallaban en el predio particular del domicilio. Los incidentes fueron el resultado de un feroz enfrentamiento entre los sectores internos del partido que gobierna el Municipio.
"Son dos grupos los que están enfrentados, el de Massini y el de Troncoso. Ambos se culpan entre sí que comenzaron a los piedrazos y uno de estos grupos también agredió a la Policía que patrullaba la casa de Massini. Los persiguieron hasta la comisaría donde rompieron dos vidrios por lo que la Policía respondió con dos balas de goma al aire", informó el mayor Ramón Herrera, quien detalló que a las 23 del lunes recibieron el aviso en esta Dirección de Seguridad.
"Lo único que hay son planes y contratos"
Las Coloradas (Enviada especial) > El padre Martín, párroco de la localidad, manifestó que se evidencia una inmadurez política frente a la situación que vive el pueblo. "Esto es el resultado de un sometimiento partidario porque es un conflicto interno del MPN. Acá son todos afiliados del MPN. Es una pelea partidaria que paraliza al pueblo. Esto es muy grave institucionalmente. La Municipalidad no garantiza hace dos meses los servicios y afecta al sector privado. No hay tierras, no hay trabajo y lo único que hay son planes y contratos. Esto produce desesperación, angustia y enfrentamientos", declaró.
Denuncia contra la Policía
En tanto, tras los disturbios en el pueblo, la concejal Nidia Pintos denunció haber sido agredida por la Policía en su domicilio. "Una de mis hermanas vino muy alterada a verme después de estar con mucha gente en su casa, y yo traté de convencerla para que no vuelva debido a la violencia que se vivía en ese momento en el pueblo. Había mucha gente agresiva en la vereda y patio de mi casa, incluso con cuchillos. Sólo agarré a mi hermana y a mi sobrino para que desistan de volver a la calle. En ese momento entró con ellos el oficial Romero con dos guardias armados y me agarró de la ropa, me tiró contra un frizer e ingresó dentro de mi domicilio acusándonos agresivamente y queriendo agarrar a mi sobrino para llevárselo", denunció la edil.
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