El presidente de Comercio e Industria exigió a las autoridades que “agudicen la vista” a la hora de las habilitaciones.
Por una política de reubicación geográfica estratégica, los Súper II y III cerraron sus puertas en las locaciones actuales. Esta decisión se enmarca dentro de una gran problemática apuntada por los empresarios, como la existencia de más de treinta supermercados chinos en la ciudad.
El presidente de la Sociedad Comercio e Industria, Jerónimo dos Reis, señaló sobre el tema que “jurídicamente hay otras ciudades que han querido regular la habilitación de este tipo de formatos comerciales y no tuvieron suerte. La última información es de Tandil y la Justicia falló a favor del propietario chino en la causa por la que querían regular una distancia mínima respecto a un supermercado existente”.
“Nosotros venimos planteando esto desde hace un año y medio, con el riesgo que se corre sumando este formato comercial. Esta estructura de los súper chinos difiere de un almacén de barrio, porque la familia china que viene a ocupar el comercio vive dentro del mismo inmueble y tiene un estilo de vida diferente al almacenero, que alquila el local”.
Dos Reis observó que “cuando tiene que armarse el precio final del producto, hay una diferencia porque el costo de vida de cada propietario es diferente”.
Por otro lado, mencionó que “está el formato de compra que pueden tener algunos comercios chinos. La realidad es que en el sector alimenticio es donde mayor daño ha sufrido en los últimos 18 meses, porque muchos de los productos están controlados por el Gobierno para que no se dispare la inflación”.
También ropa
“La otra cuestión es en la parte de indumentaria, con la aparición de saladitas, que es un sector que está creciendo muy fuerte dentro de una cadena de dudoso proceso y hacen que un producto final en una vidriera tenga un precio diferente al que puede ofrecer un comercio legalmente habilitado”, agregó.
El titular de la entidad local dijo que “en estos casos, si se cumplen los requisitos, no pueden no habilitarse. Pero también debe jugar en estos casos el Código de Ordenamiento Urbano, para que no se abran estos locales en lugares no permitidos, pero se los dan intercambiando algún beneficio para la ciudad”.
“En estos puntos queremos que sean exigentes en estudiar el mercado local a nivel macroeconómico, la situación barrial, para no permitir una habilitación donde ya hay dos o tres comercios del estilo funcionando y además de un almacén de barrio. Lo mismo se plantea por ejemplo el Mercado Central”, agregó.
Dos Reis remarcó que “esto debe ser tenido en cuenta en momentos como el actual de gran estancamiento económico, y los que más pueden trabajar sobre el precio como las grandes cadenas son los que están trasladando los costos al consumo. En los almacenes la formación del precio es más compleja, lo cual hace que no puedan competir”.
“Por eso, las autoridades deben agudizar la vista para la habilitación de comercios alimenticios y de indumentaria”, exigió el titular de Comercio e Industria del municipio.
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