En el cierre del debate Bioletti y Palavecino se cruzaron en un picante careo, después que ambos se acusaran mutuamente, y también a Sterz, como responsables por la instalación de un laboratorio clandestino de producción de drogas.
El juicio tiene como imputados a Vicente Bioletti, el dueño de la casa-quinta en la que se encontró la cocina de droga y los precursores químicos; Ramón Ángel Palavecino, que era cuidador del campo en el que también vivía; y José Roberto Sterz, que acumula una condena por contrabando y narcotráfico. En un procedimiento realizado en el predio, tras la caída de una avioneta en el mismo campo, se hallaron 26,7 kilos de clorhidrato de cocaína y 3,5 kilos de pasta base de cocaína, 134 kilos de material de corte, bidones y botellas de acetona, además de un quemador industrial, una prensa industrial, coladores, espátulas, moldes, bolsas de nylon, guantes, barbijos, cintas de embalar y otros elementos.
En el cierre del debate Bioletti y Palavecino se cruzaron en un picante careo, después que ambos se acusaran mutuamente, y también a Sterz, como responsables por la instalación de un laboratorio clandestino de producción de drogas. Según dijo el casero, fue Bioletti quien le presentó a Sterz como un hombre que iría al campo “a cazar pajaritos”, echando por tierra la coartada de ambos, que durante toda la investigación habían negado conocerse. El dueño de campo, un rato antes, había manifestado que temía que su ex peón inventara algo que pudiera comprometerlo.
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