La zona fue declarada en "emergencia ambiental", aunque vecinos y empresas continúan contaminando el lugar. Inspectores recorren el sector para sorprenderlos in fraganti.
Las fotomultas las realizan los inspectores municipales en el móvil que varía de lugar cada día con el fin de agarrar in fraganti a quienes contaminan el suelo. Principalmente circulan por la zona de la subida de Huilén, donde estaba la cantera municipal sobre la meseta, por parque industrial y por los canales del oeste.
"Funciona igual que una multa por exceso de velocidad. Con el equipo móvil captamos la foto del vehículo que arroja basura en lugares prohibidos, bajamos la fotografía, la mandamos al Tribunal Municipal de Faltas y ellos elaboran la multa", explicó Juan Monteiro, subsecretario de Servicios Ambientales.
El funcionario indicó que si se encuentra a particulares arrojando escombros en zonas prohibidas la multa es de 500 a 5 mil pesos y en el caso de industrias o comercios asciende de 5 mil a 20 mil pesos.
Esta medida se suma a las campañas de limpieza que la Municipalidad hace en la zona. Ayer comenzó la segunda remediación en la Meseta, sobre la calle Huilén. El funcionario dijo que lo hacen cada tres meses y que cada vez que vuelven hay 4 metros de avance de la basura. "Somos sucios, la gente de la ciudad tira todo ahí", destacó.
En la zona hay una cantera donde las empresas de contenedores están autorizadas a arrojar los residuos con materiales inertes y son ellas mismas las que hacen la remediación del suelo en el mismo lugar; el problema se genera alrededor de esta zona ya que vecinos arrojan allí de todo.
"Encontramos muchas empresas petroleras que tiran aceites o líquidos contaminantes. Los domingos nos dimos cuenta que después de la feria de Unión de Mayo algunos feriantes tiraban allí la verdura, ahora les pusimos unas cajuelas en el predio para que la tiren allí. Muchos comerciantes llevan hasta allá los escombros, todos con malos hábitos", explicó Monteiro.
Obstáculos
Durante los primeros meses del año pasado se hizo un cerramiento de caminos para evitar el ingreso al sector y se colocó cartelería con la finalidad de concientizar a la población de que no se arroje basura.
El director de Intervención Ambiental, Ignacio Massei, señaló que volvieron a limpiar la zona después de dos meses porque "a pesar de los controles que hemos realizado en esta zona, hay gente que se acerca y tira todo tipo de desechos”. El funcionario explicó que las tareas se enmarcan en lo dispuesto por la Ordenanza 11.986, que declara la emergencia ambiental de la zona.
“La basura domiciliaria que va en bolsas forma parte del sistema de recolección de Cliba. Paralelamente a eso el Municipio y la Secretaría de Servicios Urbanos ha dispuesto dos cajuelas de 20 metros cúbicos en la zona de la Plaza de las Banderas. El vecino se puede acercar hasta allí y depositar sus residuos, que también son retirados semanalmente por la empresa Cliba. También pueden acercarse hasta el playón sanitario de la ciudad que se encuentra en la Meseta”, concluyó.
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