Los inspectores de las oficinas de Defensa del Consumidor de Potrero de los Funes y El Trapiche comenzaron a recorrer comercios y establecimientos que ofrecen alojamientos a los turistas, para controlar que cumplan con lo estipulado por la ley.
La primera oficina que abrió sus puertas fue la de Potrero de los Funes el 15 de marzo de 2012, mientras que el 4 de octubre se instaló la que actualmente funciona en la rotonda de entrada a El Trapiche. Además, el subprograma cuenta con oficinas propias, y con personal a su cargo, en Villa Mercedes y Merlo, que además de recibir las denuncias de los consumidores, también tienen facultades para fijar las audiencias de conciliación y de aplicar algún tipo de sanción.
“Les pedimos que realicen controles en los establecimientos respecto de la exhibición de los precios, por ejemplo, porque tienen que estar siempre a la vista de los consumidores. Además les deben exigir que tengan a disposición el libro de quejas que, por ley, una vez al año deben hacerlo autorizar en nuestra oficina de Terrazas del Portezuelo. Luego nos hacen un informe y nosotros evaluamos si la infracción está constatada o no”, detalló el funcionario.
Comentá la nota