Realizan campaña para evitar la comercialización ilegal de tierras

La campaña surgió tras la aparición de organizaciones que se dedican a esta tarea “clandestina” en el distrito. La idea de la iniciativa es que los vecinos conozcan cuáles son las condiciones que se deben cumplir para la correcta adquisición de una propiedad inmueble. Desde la Municipalidad informaron que la semana pasada “desbarataron” a una banda que comercializaba ilegalmente tierras en Glew y Longchamps.
Almirante Brown cuenta con varias localidades en las que existen extensas zonas de terrenos sin habitar, las cuales, en muchas oportunidades, son “apropiadas” por grupos de personas que se dedican a comercializarlas sin ningún documento que los señale como sus propietarios. Por este motivo, desde el municipio comenzaron una campaña para alertar a los vecinos sobre esta situación y evitar que adquieran tierras de manera ilegal.

“Ponemos la atención en esto porque hay muchos estafadores que quieren perjudicar a la gente que más necesidades tiene. Lo que buscamos es advertir a toda la comunidad sobre lo que ocurre”, contó a Info Región el secretario de Gabinete y Hacienda del distrito, Jorge Herrero Pons.

La tarea consiste en prevenir a los vecinos sobre lo que puede ocurrir al momento de comprar tierras, sobre todo cuando aparecen “ofertas maravillosas” que ofrecen mucho a cambio de menos de lo que debería. De acuerdo a esto, desde la Comuna solicitan a los habitantes que se abstengan de adquirir lotes que no cuenten con los planos “debidamente aprobados por la Ley provincial 8912, de ordenamiento y subdivisión territorial”.

Este trabajo se inició a partir de que se conocieron casos en que los vecinos eran estafados por organizaciones que se dedican a ofrecer terrenos que no le corresponde. En este sentido, desde el municipio informaron que la semana pasada lograron “desbaratar” a un grupo de personas que se dedicaban a esto en la zona de Glew y Longchamps.

“Hay varias organizaciones que se dedican a esto, por eso estamos haciendo esta campaña porque la usurpación de un terreno es un delito”, enfatizó Herrero Pons.

Frente a este panorama, desde el municipio destacaron que es “esencial” que los profesionales del mercado inmobiliario estén atentos y también puedan colaborar. Por eso, en este proyecto también se incluye a martilleros y escribanos públicos ya que, previo a cualquier transacción, son ellos quienes deben verificar que la documentación sea la correspondiente.

“Nosotros generamos una política de Tierras para prevenir consecuencias a futuro porque si el terreno no está en regla, quien lo adquiera, tampoco lo va a poder vender. Por eso queremos que cuando la gente observe estos hechos se dirija a la Subsecretaría de Tierras para verificar que es lo que va a comprar, para que los puedan asesorar”, completó el funcionario.

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