Se realizó un festival solidario para construir una salita en Brown

Se realizó un festival solidario para construir una salita en Brown
Con la presentación de Jauría, ayer se llevó a cabo un festival solidario en Burzaco con el objetivo de recaudar fondos para la construcción de una sala de atención médica en el barrio 14 de Febrero de Longchamps. El evento fue impulsado por Propuesta Tatú, un grupo compuesto por médicos de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y de la UBA.
Música y solidaridad se combinaron ayer cuando cerca de 500 personas fueron parte de un festival solidario en Burzaco que convocó, entre otras bandas, a Jauría, y recaudó fondos para la construcción de una sala de atención médica en el barrio 14 de Febrero de Longchamps.

El show de la banda compuesta por Ciro Pertusi, Ray Fajardo y Mauro y Sebastián Ambesi hizo vibrar a los espectadores que, con una entrada de 50 pesos, colaboraron para la terminación de la salita del barrio. Las presentaciones solidarias son una constante del grupo, que recientemente actuó en un festival a beneficio del Hospital Borda.

El evento, que tuvo lugar en el Teatro del club Independiente de Burzaco, fue impulsado por Propuesta Tatú, un grupo compuesto por médicos de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y estudiantes de medicina de la UBA, que llevan una década luchando contra un mal crónico y común a todos los países de América Latina: las malas condiciones sanitarias de los barrios “olvidados” por el Estado.

Una de las colaboradoras de la organización, Anabella Almonacid, le indicó a este medio que el objetivo del grupo es “desplegar diferentes misiones para llegar a esos lugares en donde el Estado no llega”. “Al principio se lleva una carpa, va un grupo de médicos y se empieza a atender a la gente, con una asistencia que va más allá de lo médico porque también se ofrece una contención psicológica”, resaltó.

“Miguel Enriquez” es el nombre del centro de salud que se construyó en el barrio 14 de Febrero con la misión “Vallegrande” de Propuesta Tatú y en el cual, a lo largo de los dos años que la misión lleva en el barrio, Almonacid aseguró que “se atendieron casi 30 mil personas”.

Cuando Tatú recién llegaba al barrio, 14 de Febrero era “una toma de tierras que los vecinos habían empezado a organizar marcando calles y tomando parcelas”, comentó. La mujer remarcó que en un principio “esos terrenos estaban en juicio y fue toda una lucha de dos años” otorgárselos a la gente, pero “afortunadamente, hace dos semanas el gobierno de Almirante Brown decidió expropiar la tierra y dárselas a los vecinos”.

Hoy, pediatras, clínicos, psicólogos, entre algunos especialistas, acuden todos los sábados para trabajar en el barrio dentro de un terreno cedido por el Foro de Organizaciones en Lucha (FOL) donde Tatú comenzó a construir la nueva salita, que ya tiene construidos cimientos, paredes y columnas y a la que le falta un empujón más para poder convertirse en el único centro de salud que posee un barrio que se resiste a la marginación.

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