Una realidad que contrasta con la “contención y reinserción” de los menores

Una realidad que contrasta con la “contención y reinserción” de los menores

El Centro Cerrado de Batán sigue sin noticias, pese al cambio de Gobierno. El colapso de internos no sólo deja chicos durmiendo en el piso sino genera constantes fugas. Escaso personal y recursos para un establecimiento “abandonado”.

El Centro Cerrado de Batán tiene como objetivo “contener” a los menores en conflicto con la ley penal, para luego “reinsertarlos” en la sociedad a través de un cuidado personalizado y mediante programas provinciales que lo alejen del delito y las drogas.

Sin embargo, las premisas han quedado dejadas de lado, tal como sus instalaciones y el resto de sus prioridades. Sectores en desuso, inexistente seguridad y un nulo apoyo estatal son algunos de los problemas que afronta una dependencia que mantiene un promedio de 33 a 35 chicos, cuando está habilitado para acoger a 22.

El cambio de Gobierno lejos resultó “un cambio” para los ocho profesionales (a veces son menos) que allí se desempeñan. El Centro Cerrado se encuentra colapsado, con chicos que duermen noche tras noche en el piso ante la falta de camas y de ambientes disponibles.

Se utiliza el antiguo edificio donde funcionaba el socio educativo para albergar a los pibes ya que necesitan descomprimir transitoriamente las instituciones”, agregó la fuente.

La cantidad de asistentes no supera los 8 trabajadores que suelen ser complementados con algún coordinador de Trabajo que esté presente. Más de la mitad de los jóvenes alojados no son del depto. Judicial Mar del Plata, en su mayoría son del Gran Buenos Aires”, explicó una fuente que allí trabaja.

Informaron a este portal que sigue habiendo “uno o a veces dos personas de seguridad que es lo que dispuso el Ministerio de Seguridad” en la puerta del Centro. Al respecto, remarcaron la preocupación vinculada con reiteradas fugas, algunas conocidas por los extensos prontuarios de los internos.

No tenemos recursos para poder asistir a los chicos, es imposible poder reinsertarlos ya que no podemos brindarles programas, simplemente porque no los hay por decisión de la Provincia”, dijo y añadió: “El estado de las instalaciones están muy delicadas, no hubo ninguna obra en los últimos años, está todo abandonado”.

No hay recursos para que los chicos puedan hacer actividades, el personal hace lo que puede, es muy difícil controlarlos a todos”, destacó.

Vale recordar que años atrás se presentó un hábeas corpus  que revela la inexistencia de programas de prevención, asistencia o tratamiento de adicciones. “Nada cambió”, reconocieron las fuentes consultadas.

Le pedimos al Gobierno provincial medidas urgentes para que se pueda trabajar en serio en el Centro como es la incorporación de personal, mejorar las instalaciones, la seguridad y la existencia de programas deportivos y educativos”, enfatizó. “Por ahora solo se los encierra pero no se los puede contener, hemos sido abandonados por años”, resaltó.

Comentá la nota