Se reactivan los 1.700 juicios de jubilados contra la Anses

Se habían frenado por 20 días por un pedido del organismo, que reclamó tiempo para analizar caso por caso. Ahora, el trámite se reanuda y se podrían dictar embargos, como viene sucediendo desde 2006

Los 1.700 juicios de jubilados de Río Cuarto y la región que habían quedado suspendidos por pedido de la delegación local de la Anses comenzaron a reactivarse ayer, después de que se venciera el plazo de 20 días hábiles que había fijado el juez federal Carlos Ochoa. El organismo nacional había reclamado que se frenaran las ejecuciones de sentencias para revisar caso por caso y evitar así que se pagaran cifras indebidas.

Desde el Juzgado Federal confirmaron que las causas se irán reactivando en los próximos días, de acuerdo a los plazos que se han dado en cada una de ellas. Además, no implicarán ninguna decisión global sobre las causas sino que se avanzará de acuerdo al estado en que esté cada una de ellas.

Los 1.700 casos son reclamos de jubilados para que se reajusten los haberes. Hay jubilados que reclaman incluso más de 500 mil pesos.

En la pelea por los reajustes de haberes, que en Río Cuarto tuvo un quiebre en 2006, cuando se ordenaron los primeros embargos contra la Anses, se mezcló además una ofensiva judicial del Anses, que, pocos días después de pedir la suspensión de los juicios en Río Cuarto, presentó una denuncia contra Ochoa, a quien acusó de estafa al Estado porque, en teoría, habría ordenado pagar de más y de una serie de irregularidades. “Hay 60 millones de pesos embargados por decisión del juez Ochoa. El 50 por ciento del total de embargos que tiene la Anses proviene de Río Cuarto”, había señalado el organismo nacional en la denuncia penal contra el magistrado.

Esa denuncia generó, inmediatamente, expresiones de solidaridad y apoyo a Ochoa, tanto del Colegio de Abogados como de agrupaciones de magistrados, que sostuvieron que en realidad se trata de una maniobra de la Anses para frenar las sentencias en contra, que implican reajustes de haberes y una posibilidad de pérdida económica importante.

En medio de esa polémica, Anses reclamó que se suspendieran por 60 días hábiles las ejecuciones de sentencias previsionales. Sin embargo, los abogados de los jubiProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 dos indicaron que no existía ninguna razón para estirar tanto los plazos y argumentaron que sus clientes no pueden seguir esperando, dado que algunos superan incluso los 80 años de edad. El juez optó por una solución intermedia: dio 20 días de suspensión.

En ese plazo, supuestamente la Anses analizó caso por caso para desmenuzar cada una de las situaciones y evitar un mayor perjuicio al erario porque, mientras siguieran corriendo los plazos, debían pagarse capitales, intereses, costas y honorarios.

Desde el Juzgado indicaron que, por ahora, el vencimiento del plazo no implicará grandes cambios en la marcha de cada uno de los juicios. En los 20 días hábiles, según indicaron abogados relacionados a las causas, no hubo presentaciones de la Anses que contribuyeran a frenar las sentencias sino que todo seguirá ahora el curso normal y podrán producirse las ejecuciones a medida que el juez las vaya dictando.

Los reajustes previsionales, que tienen carácter retroactivo, oscilan entre los 25 mil y más de 500 mil pesos y se generaron por la falta de movilidad de los haberes que durante años sufrieron los jubilados. Hay juicios que tienen más de 20 años pero la avalancha de generó a partir de 2002, con el caso Badaro.

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