La fuerte descarga también causó desperfectos en el sistema de sonido del templo. Asustados, los vecinos se acercaron al edificio para saber de las hermanas dominicas que viven allí.
El fenómeno climático se produjo ayer, minutos antes de las 20, y provocó además el corte momentáneo de energía eléctrica en la zona.
Sin embargo, a pesar del fuerte estallido, las religiosas que se encontraban reunidas con la comunidad del barrio 8 de Abril en el salón ubicado detrás de la capilla, se enteraron de lo sucedido recién cuando algunos vecinos llegaron para saber lo que había pasado.
“Estábamos reunidos en la parte del fondo de la capilla cuando escuchamos un ruido muy fuerte. Era un rayo, pero jamás nos imaginamos que había caído en la parte delantera de donde estábamos nosotros. En ese momento se cortó la luz y un rato más tarde comenzaron a llegar los vecinos para saber si estábamos bien. No entendíamos nada, hasta que nos explicaron. En ese momento llegó la Policía y nos trasladamos todos hacia el lugar y efectivamente, había caído el rayo en la capilla”, relató sobre lo vivido, la hermana Lucía.
La religiosa enumeró los daños que provocó el fenómeno:
“La cruz de madera que se encontraba en el campanario quedó totalmente destruida en el piso. Los altoparlantes que estaban en cercanía de la cruz también están dañados y corren el riesgo de caerse porque están pendiendo sólo de un cable. Además, muchos ladrillos del campanarios se despegaron y cayeron al piso, mientras que otros quedaron flojos arriba, por lo que hay que sacarlos inmediatamente para evitar algún accidente”, explicó la hermana, mientras el personal de la Seccional Sexta trabajaba en el lugar, reparando los daños.
Por su parte, el comisario Fabián García comentó que se enteraron de lo sucedido en el barrio 8 de Abril por los medios de comunicación y se hicieron presentes antes de que recibieran algún pedido de colaboración.
“No es grande el daño material que provocó la caída de un rayo, pero hay que despejar todos los ladrillos sueltos que quedaron en el campanario, porque podrían precipitarse al vacío y provocar daños en cualquier persona”, explicó García, quien solicitó la colaboración de los Bomberos Voluntarios para poder subir hasta el lugar, ya que “humanamente, no había manera de llegar al campanario por la infraestructura de la capilla”.
Testigos
Marcelo, un joven vecino de la zona comentó que, en el momento en que sucedió el fenómeno “una luz blanca me dejó prácticamente ciego, y se escuchó un ruido muy fuerte. Era sabido que un rayo había caído cerca. Salí a ver y no había nada extraño, pero cuando me acerqué a la vereda de la capilla me di cuenta que ahí había caído el rayo”.
Mientras que Marta agradece “a Dios que nadie cruzaba en ese momento por el lugar, porque sino podría haber matado a alguien. Cayeron muchos pedazos de ladrillos y la cruz que se destruyó era de madera de algarrobo. Creo que por la fuerte lluvia no tuvimos que lamentar ninguna víctima”.
Comentá la nota