Hasta anoche seguía pendiente la decisión judicial de reabrir o no la sala del casino que está en Rawson antes del próximo fin de semana, tal como pretende la empresa concesionaria IVISA.
Consultado al respecto, ayer el intendente Ibarra se negó a hablar del tema y dijo que se le preguntara a su secretario de Gobierno, Emilio Achem, quien evaluó que "sería muy negativo", a la vez que tachó de probable "chivo expiatorio" esa eventual decisión: "Si la empresa lo plantea, debe tener algún otro motivo y debe estar usando esto como excusa. Tal vez no le cierren los números y usa esta situación como chivo expiatorio", dijo el funcionario.
El gerente de IVISA, Mario Pereyra, le dijo ayer a este diario que la alternativa de levantar campamento es cada vez más cercana. "No está del todo decidido pero es una opción muy firme", dijo, para agregar que "Rawson conviene como negocio, es una muy buena plaza, pero no tiene sentido seguir en un lugar donde vamos a vivir peleando con las autoridades". El año pasado, ya había habido un conflicto entre el municipio y la empresa, por el pago de una tasa. Y esta vez, en cuanto el intendente Mauricio Ibarra decidió extender la veda sobre salas de juego y boliches (estos últimos están todos cerrados por temporada, así que la medida, en los hechos, no los alcanza), el presidente de IVISA, Darío Rosenzvit, dijo que podrían mudarse de Rawson por tener "un clima de hostilidad". Rosenzvit está ahora en Europa y lo esperan para tomar una decisión la próxima semana.
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