Fue en salitas de 4 y 5 años que funcionan en San José. Desde hace un mes, los papás no mandan a sus chicos. La DGE admitió el problema. El intendente Abraham, a disposición.
"A mí mujer y a mí se nos complica muchísimo tener a nuestro hijo de 5 años en casa, porque los dos trabajamos. Pero tampoco queremos arriesgar su salud. Por más que hayan hecho una desinfección, no queremos llevarlo más, porque las ratas siguieron andando y los chicos no se lavan las manos si uno no les dice, o recogen una galletita del suelo. Es peligroso", se quejó ayer José Herrera, uno de los padres que debió cambiar su rutina diaria, desde hace un mes, para poder cuidar a su hijo.
El horror y el asco colectivo de docentes, alumnos, padres y personal de limpieza del jardín aún dura hasta estos días. Es que no bastaron ni la desinfección ni la desratización que se realizaron el 10 de este mes en el lugar. Pues, el cebo no hizo mella y los animalitos siguieron, voraces, paseando por los rincones del edificio escolar, mientras la escuela no suspendía las clases para una total desinfección ni la quita del machimbre que ya presentaba varios huecos que servían de refugio para las ratas. "¿Por qué no suspendieron las clases antes? Quisieron que el tema no saliera a la luz, pero nuestros hijos estaban en medio de una plaga de ratas. Tuvimos que tirar carpetas y materiales de los chicos porque estaban llenos de orina y excremento", cuestionó Ivana, otra mamá.
También indignó a los padres la falta de rápida respuesta por parte de las autoridades escolares y de la Dirección General de Escuelas (DGE), quienes recién se hicieron eco del problema hace tres semanas. Entonces prometieron desinfectar y quitar el machimbre, pero la empresa de fumigación llegó una semana después. Por otra parte, recién el jueves y el viernes, las autoridades escolares lograron contratar gente para deshacerse del infectado machimbre.
Consultada por este diario, la directora de Nivel Inicial de la DGE, Beatriz Zangrandi, reconoció el problema y dijo que entró en contacto con el tema la semana pasada. Incluso, la funcionaria aseguró que en esa zona siempre hubo nidos de ratas y descartó cualquier tipo de epidemia. "No digo que sea normal, pero es algo muy frecuente por la cantidad de acequias sucias. Yo fui maestra de una escuela cercana a esa y siempre había problemas del mismo tipo. Sé que en Capital ocurre lo mismo, pero este jardín es el único establecimiento con ese tema del que tengo conocimiento", aclaró Zangrandi.
El jardín nucleado de San José se encuentra sobre la calle Lucio Mansilla, casi Bandera de Los Andes. Allí mismo funciona la escuela Córdoba. La explicación que dieron las autoridades escolares es que hace dos meses comenzaron a asfaltar la calle Mansilla, entre Hudson y Bandera de Los Andes, y que la polvareda más la remoción de tierra generaron un desplazamiento de los pequeños mamíferos. La obra culminó hace unos días. El intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, negó que la pavimentación sea una causa para la aparición de ratas. "Es la primera vez en 1.200 cuadras asfaltadas que escucho algo así, porque es una obra superficial y las ratas andan por acequias y conductos", dijo el jefe comunal, quien se puso a disposición de la escuela para realizar una segunda desinfección.
Ante la pregunta sobre por qué la DGE se demoró tantos días en actuar, Zangrandi reconoció: "Había papás que estaban enojados y es lógico. Pero estamos solucionando el tema. Ya el jueves y viernes hemos quitado el machimbre y no habrá nidos de ratas. Deben quedarse tranquilos y volver. Hicimos lo que teníamos que hacer". La directora de Nivel Inicial convocó a los padres para que lleven a sus hijos hoy mismo al colegio y garantizó el "normal funcionamiento de la escuela". También recordó que no se realizan desinfecciones fuera de las fechas establecidas formalmente, como es el día después de una elección o durante el receso estival. "Después, tiene que ver con cada zona, cada caso en particular", advirtió.
El temor de los padres, sin embargo, continúa. "Yo tampoco voy a llevar a mi hijo al colegio. Me da miedo que se contagie de algo. En la escuela más cercana a esta hubo desinfección y cerraron por tres días. ¿Cómo quieren que nos quedemos tranquilos si ni el cebo para los roedores hizo efecto?", cuestionó otra mamá. La matrícula en las salitas de 4 y 5 años supera los 80 alumnos, ya que son un promedio de 20 por aula en los dos turnos. En las últimas tres semanas, la mayoría de los pequeños no asistió a clase y, tal como indicaba un cartel que hasta ayer permanecía pegado en la puerta del jardín, en el quiosco estaban disponibles las tareas para que los chicos continuaran trabajando en sus casas. Una logística que, sin duda, demoró más que la quita del derruido machimbre.

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