El capataz de la empresa estatal de energía Alfredo González falta desde el 6 de enero cuando fue a vacacionar a las islas de La Palomera en Corrientes.
Alfredo González fue a descansar a orillas del río Paraná. Los adolescentes que estaban con él lo vieron por última vez cuando fue a buscar carnada.
El operario de Secheep fue a pasar unos días a islas de La Palomera en Corrientes. Su nieto y un amigo declararon que en la noche del 6 de enero vieron a un vecino alejarse de la zona donde su abuelo habría ido a buscar carnada.
Clara Isabel Galolloso, esposa de Alfredo González, relató: “Él desapareció el 6 de enero a la noche. Salió a buscar unas carnadas que le iba a dar un amigo, dejó a su nieto y un amigo de él en la costa del río y de ahí no apareció más. Los chicos lo vieron a las 20.30 cuando él se fue, les dijo quédense acá que ya vengo. El nieto lo vio al vecino que salió detrás de él, y a las dos horas volvió el vecino, pero él nunca volvió”, según dijo la mujer sobre lo acontecido.
Familiares piden celeridad a las autoridades judiciales y que se retome las tareas de rastrillajes.
Una posible pista
Y agregó: “Ellos cocinaron, se acostaron a dormir. A las 5.30 cuando suena el despertador, los chicos se levantan y notaron que el abuelo nunca estuvo, y ahí empezaron a buscarlo por todos lados. Incluso, mi nieto fue a hablar con este vecino y le dijo que el abuelo había desaparecido, y después lo llamo al papá y le dijo que el abuelo no aparecía”.
Los jóvenes de 16 años en sede policial no precisaron sobre la supuesta presencia del vecino en la zona donde González habría ido a buscar carnada, sino que recién aportaron datos de importancia en la segunda presentación.
A partir de allí la familia González sospecha del ribereño que esa noche habría tenido contacto con el empleado de Secheep y lo relacionaron directamente al recordar que ambos habían tenido un problema ya que el hijo del conocido de González habría robado un motor que había adquirido para la canoa.
“Los chicos cuando declararon por primera vez estaban con miedo, asustados y no declararon que el vecino había ido atrás de él. Este miércoles recién se amplió la declaración”, señaló la esposa en conferencia de prensa.
Según se supo el vecino declaró que él lo esperó para comer un asado hasta las 22 y como no regresó se fue a descansar.
La causa recayó en el Juzgado Federal Nº2 de Corrientes y la familia pide que se retomen los rastrillajes, además solicitan colaboración a la comunidad, comunicándose a (0362)-154234619, 154831565 y 4411250.
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