Lejos de ser amplios y fluidos, los canales de diálogo entre el Ejecutivo y la oposición en Brandsen corren por márgenes cada vez más estrechos, siendo esto un sello distintivo de una administración municipal que ya no sólo rechaza las críticas sino también las consultas, propuestas y hasta normativas emanadas desde el arco opositor(...)
Sobre este aspecto se refirió, en diálogo con Agencia Tercera Sección, el concejal de la UCR Ramiro Alcuáz, quien observó que el intendente Gastón Arias tiene “una mala concepción de lo que es el diálogo, porque el diálogo en política, y más del Ejecutivo al Deliberativo, no tiene que ver con amistades, con cariños o con buenas relaciones personales, tiene que ver con un respeto a la institucionalidad”.
En este sentido, afirmó: “Si el intendente espera piropos de parte nuestra no vamos a dialogar nunca. Nosotros queremos dialogar con él a pesar de muchas declaraciones infundadas, casi barbaridades que ha dicho de la gestión anterior. No nos ofendemos, sí nos defendemos y eso parece que no le gusta, a eso le llama agravio y dice que mientras haya agravio no vamos a conversar”.
“En casi dos años jamás tuvimos una reunión los concejales con el intendente y no me parece que estemos, y en gran parte por responsabilidad del intendente, a la altura de la circunstancia a casi a treinta años de haber recuperado un sistema democrático”, agregó.
Un veto esperado
En este contexto, recientemente Arias decidió vetar una Ordenanza impulsada por el bloque radical para la creación del Fondo de Asistencia Municipal Educativo (FAME), el cual apuntaba a ampliar la inclusión en el sistema educativo y a crear una comisión de control y seguimiento de los recursos destinados a ésta área provenientes de Nación
“No esperábamos otra cosa, sabíamos que esto tenía un solo destino que era el veto. Todo lo que sea democratizar, abrir el juego, permitir un control, una transparencia no es precisamente un punto fuerte de la gestión de Arias”, cuestionó Alcuáz al tiempo que recalcó que la Ordenanza vetada se propuso “en un esquema que nosotros planteamos de entrada que no estamos de acuerdo con que los fondos de educación vengan de Nación al municipio y del municipio al Director (de una escuela)”.
Kosako, el aplaudidor
Subrayando que para el manejo adecuado de esos fondos tendrían que pasar por el Consejo Escolar, Alcuáz, quien fuese presidente de ese organismo hasta 2011, cuestionó a su sucesor: “Tenemos un presidente del Consejo Escolar como el señor (Roberto) Kosako que, lejos de reclamar, su tarea en este sentido se limita a ir a aplaudir al intendente entregando los cheques a los directores”.
Al advertir que el presidente del Consejo no está cumpliendo con su rol, añadió: “Tenía otra expectativa, es sabido que nosotros con Tito Kosako tuvimos mucha afinidad durante muchos años, pensé que desde lo político e institucional iba a tener otra impronta la gestión del Consejo Escolar. Me parece que está flaqueando y mucho, tal vez el contagio de la forma kirchnerista de hacer política es muy grande y él está tan consustanciado con el proyecto kirchnerista que lo comparte. Nosotros no. Creemos que el dinero debe llegar al Consejo, para eso están los representantes que eligió el pueblo”.
A pesar de la existencia de organismos y funcionarios destinados a establecer un orden de prioridades entre las carencias edilicias del sistema educativo del distrito, las necesidades de transporte, becas y mobiliario, el actual edil radical enfatizó: “Todo eso parece que no sirve, la democracia, la participación, el consenso no sirve, lo único que sirve es que llegue el dinero al municipio y que el intendente lo entregue como le plazca, incluyendo las escuelas privadas. Sesenta cheques de cinco mil pesos, vengan al acto y apláudanme, ése es el parámetro. El ranking de prioridades es el del aplauso”.
Haciéndole precio a una sospecha
Meses atrás se produjo la caída del sistema informático municipal. Desde el oficialismo se señaló que fue a causa de un virus pero no se detallaron los motivos por los cuales no había copias de los datos perdidos. Sobre el tema, Alcuáz consideró: “La verdad, como barato, da para pensar mal. No quiero aventurarme a decir más que eso. Perder cinco meses de información, salvo que uno quiera que parezca un accidente, es algo increíble”.
Detallando que la gestión anterior hacía diariamente copias cruzadas de datos y un backup semanal que se sacaba del edificio municipal ante cualquier imprevisto, el edil manifestó con ironía: “Parece que el gran equipo técnico que venía a solucionar el atraso informático no lo sabe, por eso se perdieron cinco meses de información”.
Desmesurada planta política
Observando que el nivel de servicios y obra pública no se condice “no se condice con las tasas que se están cobrando”, Alcuáz considera que ese “agujero” de la gestión Arias tiene buena parte de explicación en “una desmesurada planta política, con secretarías, con direcciones, con asesores. En cada sesión vienen contratos nuevos de gente que curiosamente en su mayoría es de afuera, gente que no conocemos, gente que viene a trabajar a Brandsen a seguir agrandando una planta política que evidentemente no le está dando al intendente el resultado que esperaba”.
En la misma línea, consideró que la actual gestión “demostró no ser lo eficiente que prometía ser, que no es austero, que no dialoga, que es autoritario y que tiene un montón de aristas que entiendo que al brandseño no le están gustando”.

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