La zona oeste también sufre por la falta de recolección. Como en todo el distrito,a la poda típica de esta época del año se le suma la acumulación de desechos
Continúan las quejas vecinales por el estado de los barrios y la formación de microbasurales conformados entre ramas y residuos acumulados. La falta de recolección de los contenedores municipales y la poda indiscriminada son los principales problemas. En las últimas semanas ha aumentado la cantidad de basura que se puede ver en las calles de la ciudad, paradójicamente, esto sucede luego de que se le renovara por seis meses el contrato a la tan cuestionada empresa Covelia. En San Francisco Solano la queja principal es la conformación de microbasurales en zonas periféricas al centro. Sin embargo los problemas parecen acercarse. En la intersección de 892 y 842 una inmensa montaña de ramas y basura, acumula olores, desperdicios y roedores. Los lugareños aseguran haber pedido incansablemente que vayan a levantarlo y preocupa la cercanía de la escuela José Manuel Estrada, que se encuentra a apenas una cuadra del lugar. "Muchos de los chicos tienen que pasar todos los días por ahí para volver a sus casa, no puede ser que no lo vengan a levantar", dijo molesta una madre que había ido a buscar a su hijo al colegio. Esta situación se repite en diferentes puntos del distrito. El Municipio ha iniciado una fuerte campaña de blanqueamiento de paredes, que usualmente son utilizadas para pintadas políticas, para promocionar la prohibición a la poda en la ciudad, sin embargo esto no parece atenuar la cantidad de ramas en las calles. Asimismo, en la zona de Ezpeleta los vecinos aseguran que hace semanas que no ven pasar los camiones de recolección lateral que se utilizan para los contenedores verdes. "Los dos contenedores que están en la estación están repletos de basura, con bolsas a los costados y con un olor nauseabundo. Hace por lo menos una semana que no pasan", contó una de las vecinas de la zona. Hace tres semanas, Diario EL SOL había publicado una foto que constataba como camiones alquilados por el Municipio, de los que usan en servicios públicos y con personal de la Secretaría de Medio Ambiente, se llevaban las bolsas de un contendor en la ribera. Esa fue la solución parcial que se encontró a la falta de recolección que sufren los contenedores. Sin embargo no alcanza, ya que esos camiones no pueden ingresar en el CEAMSE y los residuos así levantados no tiene otro destino que no sea la quema municipal de la calle Italia.
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