Se trata del paseo de compras que se pensaba levantar en el predio de la vieja curtiembre. Extraoficialmente se pudo conocer que el Ministerio de la Producción rechazaría la instalación de una nueva cadena de supermercado en el lugar. Esta era una de las condiciones que habían planteado los inversores para realizar la obra. De confirmarse esta medida, se estaría limitando también la futura llegada a la ciudad de otros emprendimientos similares.
Plaza Sur fue el nombre que le puso la empresa Retco, especialista en el desarrollo de centros comerciales en todo el país, al proyecto para refuncionalizar el predio de la vieja curtiembre en el sur de la ciudad. En noviembre del año pasado, la iniciativa recibió la prefactibilidad municipal. Tras haber conseguido esta primera autorización, se envió a Santa Fe el pedido de aprobación en el marco de ley de grandes superficies comerciales.
A pesar que todavía no hay una comunicación oficial, se pudo conocer que el Ministerio de la Producción ya tendría resuelto rechazar la solicitud, ante la intención de instalar en el lugar un supermercado y la aplicación de lo que se conoce como el factor 8; un cálculo previsto por la ley para fijar la cantidad de superficie comercial que se puede habilitar en cada localidad.
Esta medida se utiliza para proteger, sobre todo, al rubro supermercadista y contempla la división de la cantidad de habitantes, precisamente por 8. En nuestra ciudad existen actualmente 100 mil habitantes y el factor 8 determina un máximo de unos 12.500 metros cuadrados de góndolas.
Pero esa cantidad hoy ya estaría ampliamente superada (serían alrededor de 14.000 metros cuadrados los que ocupan las góndolas de las cadenas locales), por lo que no existirían posibilidades para el desembarco de una nueva firma del rubro.
La decisión del Ministerio de la Producción de aplicar esta base cálculo generará varias definiciones para el futuro de la ciudad. Por un lado, la caída de la inversión de Retco, que ya anticipó que sin el supermercado no desarrollará la obra. Por otro lado, significará un gesto de desaliento para otros proyectos de shopping que están dando vueltas por la ciudad (¿GLA?) y que también tienen como condición principal la presencia de un supermercado. Finalmente, la imposibilidad de que cualquier otra cadena de supermercado se instale en Rafaela, al menos por los próximos 20 años.
Es que el próximo supermercado recién podría quedar habilitado cuando Rafaela cuente con unos 125.000 habitantes. Teniendo en cuenta el índice de crecimiento intercensal que presenta la ciudad (10.000 habitantes por censo), esto sucedería recién en unos 20 años.
De esta manera, quienes tenían expectativas de contar con un nuevo espacio de esparcimiento (Plaza Sur contemplaba la apertura de tres salas de cine, patio de comidas, juegos infantiles), deberán tener mucha paciencia o aguardar que, con suerte, se modifiquen los criterios para otorgar las habilitaciones.
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