Rafaela le propinó otro duro golpe a la pobre realidad de Boca

Rafaela le propinó otro duro golpe a la pobre realidad de Boca
La "Crema" sumó de a tres en casa ante el once de Bianchi, que tuvo todo para ganar y no pudo con su impotencia. Se vive un clima hostil en Santa Fe en el vestuario visitante.

No era el mejor escenario ni el adversario más propicio para presentarse en medio de una profunda crisis institucional y futbolística. Boca, con todos los cuestionamientos externos e internos, se presentaba ante Atlético de Rafaela, un equipo que se hace muy complicado en su estadio y que está realizando una muy buena temporada (llegaba quinto en la tabla general de la temporada, con 33 puntos).

El "Xeneize" arriaba sin haber ganado en lo que va de este 2014, y los cuestionamientos hacia Carlos Bianchi aparecen día tras día. Además, la relación con sus jugadores ya no es la mejor. De hecho, luego de la derrota con Belgrano, Fernando Gago, públicamente, dejó en claro su diferente pensamiento en lo que concierne a ese encuentro. Mientras, los dirigentes también están 'cansados' de ciertas actitudes del entrenador; aunque, conscientes de la 'banca' que aún tiene en la gente, no se animan a hacerlo públicamente.

Bajo este tenso clima salieron los protagonistas al campo de juego del Nuevo Monumental. Y luego de un muy breve lapso de estudiarse, fue la visita quien logró acomodarse mejor y se convirtió en el dominador del duelo. Con las constantes peligrosas subidas de Emiliano Insúa (quien reemplazaba al criticado Nahuel Zárate) y el atrevimiento del juvenil Luciano Acosta (jugando por Juan Manuel Martínez), los de La Ribera intentaban lastimar para así recibir el envión anímico necesario que les permitiera ir por la recuperación.

Sin embargo, Boca no encontraba la claridad suficiente en los últimos metros como para concretar sus buenas insinuaciones y poco a poco fue perdiendo el dominio del balón. Así fue que el local empezó a animarse cada vez más y cuando se lo proponía 'dejaba al desnudo' las ya habituales falencias defensivas del conjunto del 'Virrey'. Tal como sucedió a los 17 minutos con Albertengo dejando muy mal parado a Grana.

Ya sobre el final de la primera etapa, la 'Crema' casi le propina un duro golpe cuando Albertengo conectó de cabeza un tiro de esquina y apareció Agustín Orión para vestirse de 'héroe'. Así se esfumó la primera etapa con un local habiendo logrado revertir el desarrollo de los primeros minutos y hasta mereciendo irse al descanso en ventaja, aunque la falta de contundencia provocó que lo hagan con el marcador en cero.

Los dirigidos por Jorge Burruchaga ya habían avisado lo suficiente durante los primeros 45 minutos, pero necesitaba reflejar en el marcador la superioridad lograda dentro del campo. Precisamente por esto, salió con todo a presionar en el complemento, aunque no contaba tanto con el balón para elaborar juego como en la primera etapa.

Ante esto, era Boca el que poco a poco buscaba acomodarse y generar peligro por intermedio del habilidoso juvenil Acosta. Pero cuando el 'Xeneize' más estaba creciendo y daba muestras de querer resurgir, la mala fortuna golpeó su puerta. Fue a los once minutos cuando Rodrigo Erramuspe conectó de un tiro de esquina que se desvió en Pablo Ledesma y la pelota terminó en el fondo de la red pegada al palo derecho de Orión, que esta vez nada pudo hacer por evitar una caída (parcial) anunciada.

El 'Xeneize' se desconcentró y esto despertó la bronca de Bianchi, quien rápidamente pegó algunos gritos y empezó a mover el banco. Mientras mandaba a la cancha a un delantero (Gigliotti) por un volante (Erbes), el 'Virrey' corroboraba en sus anotaciones quién había perdido la marca, al mismo tiempo que esperaba respuestas dentro del campo. Las mismas llegaban sólo por intermedio del 'Enano' Acosta (quien no encontró compañía en toda la noche) y con alguna que otra intervención de Sánchez Miño como un tiro libre que exigió a Conde.

Con el correr de los minutos, y mientras Bianchi seguía cambiando ofensivamente (ingresó el delantero Fragapane por el lateral Insúa), Boca iba más con apuro que con claridad, atacando y llegando muy desordenadamente al área adversaria.

Nada cambió y el local sumó de a tres, en tanto la visita pena en el fondo de la tabla.

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