La derrota en las elecciones de ayer domingo cayó pesimamente mal en el seno del gobierno del FCS. Algunos se animaron y lejos abrazarse a la depresión post derrota realizaron una autocrítica. Aquí hubo distintos factores a los cuales se le atribuyó como el padre de la derrota.
Pero hubo un dato que coincidió en la mayoría de los funcionarios del Frente Cívico y Social (FCS) que hoy concurrieron a sus puestos de trabajo y con el diario en la mano esbozaron un somero análisis de la jornada electoral. Sin querer caer en la inoportuna comparación, muchos dijeron que el triunfo K es el inicio de un “tsunami” que se viene y arrasará con todo y con todos. Otros, con bronca entre los dientes, admitieron que la UCR tardará muchos años en reconstruir el tejido interno del FCS que les permita, a la postre, recuperar el poder político perdido.
Como sea, el nuevo escenario político a partir de diciembre fue el principal eje temático que se pudo escuchar en la mayoría de las oficinas del Gobierno, donde algunos lamentaban, y otros festejaban.
Comentá la nota