Así lo aseguró el gerente de IRL Limited, minera a cargo del proyecto Don Nicolás, en cercanía, de Tres Cerros. Sostuvo que antes de hablar del tema minero, se debería estar discutiendo “un sistema de radicación de industrias”. Aseguró, en ese marco, que la usina termoeléctrica y la ley de promoción industrial pone a la provincia “en los albores de una revolución”.
El gerente de Administración y Logística de Minera IRL Limited -titular del proyecto Don Nicolás, en cercanías de Tres Cerros- se refirió al debate sobre la actividad minera, señalando que lo primero que debe plantearse la sociedad es “qué queremos y cómo lo vamos a hacer”.
“Antes de hablar del tema minero en particular -señaló Guerín-, la discusión de fondo es un sistema de radicación de industrias, con sus controles de calidad y ambientales, ya sea una pequeña planta que fabrique baterías o una petroquímica que produzca polietileno. La radicación de industrias, que existe en muchas ciudades, hoy en Santa Cruz es casi imposible por la dificultad de contar con servicio eléctrico, debido a la postergación de no estar incorporado al anillo nacional. Esto es una gran limitación que muchas veces hace inviable la radicación de una industria”.
El gerente de IRL estimó que con la nueva ley de promoción industrial, sancionada por el gobierno provincial, y la usina Esperanza a partir del carbón de Río Turbio, Santa Cruz está en los albores de una revolución. “Luego de que tengamos el potencial energético que permita el desarrollo de emprendimientos industriales, hay que plantearse qué queremos y cómo debemos hacerlo, y a partir de allí deberemos dedicar un ítem al tema de la minería”, actividad sobre la cual destacó que “es una de las industrias que tiene mayor control, incluso un código especial diferente al de toda otra industria, que se heredó de la época prehispánica. En Santa Cruz, la minería surgió hace relativamente pocos años, pero en el norte del país hay mineras que vienen desde antes de la Revolución de Mayo”, destacó, agregando que “pese a esto, hay prédicas que plantean mantener lugares puros para turistas, cuando lo que debemos pensar es en el desarrollo de las comunidades y de las futuras generaciones, a través del desarrollo de industrias, lo que es un tema inherente al hombre, al que la minería no escapa”.
Sostuvo Guerín que cada región debe pensar en desarrollar actividades que le sean viables. “Hay lugares donde no podríamos plantar arroz porque es inviable o trigo porque es antieconómico, por eso, hay que pensar en desarrollar las cosas que son viables para la región, y en nuestro caso, esto vendrá con la apertura a la energía eléctrica. Habrá proyectos que a partir del interconectado podrán desarrollarse”.
“La energía permite industria y toda industria debe estar controlada por leyes. Por ejemplo, el impacto que produce sobre el medio ambiente una explotación ganadera significa mucho más que el que produce un geólogo que levanta muestras de roca; sin embargo, tenemos que hacer un estudio para poder trabajar, tal cual lo indica la ley, que nada dice sobre el impacto de otras producciones”, remarcó.
“No está mal hacer un estudio -aclaró Guerín-, lo que está mal es que no todos lo hagan.
El proyecto Don Nicolás se encuentra dentro del gran complejo geológico del Macizo del Deseado, que contiene numerosos depósitos epitermales de alta y baja sulfuración, constituyéndose en un importante distrito de metales preciosos. Ocupa unos 2.800 kilómetros cuadrados en cercanías del paraje Tres Cerros y, a la fecha, contiene un recurso de alrededor de 360.000 onzas de oro.
Su propietaria, Minera IRL Limited, ha iniciado un estudio de factibilidad que será completado en 2011. El programa incluye un plan de perforación confirmatoria y perforación exploratoria adicional en zonas mineralizadas, pruebas metalúrgicas, estudios de infraestructura, estudios ambientales y proyecciones de costos de capital y de operación. El objetivo es construir y poner en producción una nueva mina de oro para fines de 2012.
Minera IRL posee el tercer grupo de propiedades más grande del Macizo del Deseado, sumando 256.000 hectáreas, que albergan al proyecto Don Nicolás, con un recurso de más de 350.000 onzas de oro y numerosos prospectos de exploración.
Comentá la nota