Radares: sigue la polémica por las velocidades máximas

Radares: sigue la polémica por las velocidades máximas
La próxima puesta en funcionamiento de aparatos para realizar fotomultas generó un cruce de opiniones en el Concejo, ya que en La Carrindanga, por ejemplo, el límite sería 40 km/h.
La polémica por el límite de velocidad en distintos sectores de la ciudad llegó ayer al Concejo Deliberante, donde se planteó la posibilidad de cambiar el tipo de calle que es La Carrindanga, para que pase a ser catalogada como avenida. Según la ley nacional 24.449 se puede acelerar hasta 40km/h en calles y 60 en avenidas. Para varios concejales “es casi imposible” circular a esas velocidades tanto allí como en Cabrera.

Desde que se presentó la llegada de los radares para hacer fotomultas en arterias clave, todos pusieron el ojo sobre los límites.

El subsecretario de Protección Ciudadana, Andrés Castillo, y el director de Tránsito, Ramiro Frapiccini, se reunieron en el Concejo con la Comisión de Tránsito y Transporte más algunos ediles interesados en el tema.

La reunión duró poco menos de una hora y algunos concejales, pese a conocer la ley, manifestaron su disconformidad con los límites.

“El otro día fui a 40 y me dormí, me dormí”, sostuvo Nicolás Vitalini (FULT).

“Pedimos ir a 60. No es que pedimos 200”, lanzó Manuel Mendoza, del FAP, quien bromeó diciendo que Rafael Morini (FPV) lo iba a pasar con la bicicleta.

Martín Salaberry (FULT) criticó los puntos donde se ubicarán los radares. “¿Tantos siniestros hay en Cabrera?”, se preguntó, lo cual motivó respuestas afirmativas de la mayoría.

Salaberry opinó que “deberían ubicarse en los sectores peligrosos donde frecuentemente hay accidentes y no se respeta la velocidad” y mencionó los cruces de Misioneros y Caseros, y avenida Colón y Vieytes. Si no es así, “tienen un fin recaudatorio”.

En contrapartida, Castillo y Frapiccini aseguraron que el fin es “educar y prevenir”.

“En todos los lugares del mundo donde hay radares se reducen considerablemente los accidentes. Bajar la velocidad de 60 a 40 solo hace que se pierda un minuto en La Carrindanga”, dijeron.

En un cruce con el edil de Integración Ciudadana Raúl Ayude, Castillo le planteó: “Cuesta creer que quieras subir el límite cuando hablamos de vidas humanas”.

Luego de la reunión, el funcionario indicó: “Fue un encuentro muy positivo. Hay que tener en cuenta que los excesos llevan a más accidentes”.

Castillo comentó que los puntos elegidos se hicieron en base a estudios realizados por la UTN y la Dirección de Tránsito y que “están abiertos a debate” para ampliar y consignar otras zonas.

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