La Academia, con el debut de Ischia, vencía a Lanús con gol de Araujo en contra, pero Velázquez logró el 1-1 definitivo a cinco minutos del cierre. Los locales evitaron la séptima caída al hilo, pero siguen sin ganar. Vieron la roja Pasquini, Goltz y Ortiz. El duelo se detuvo 20 minutos por un corte de luz en el estadio.
El rostro de Racing lució renovado y más fresco. A partir del 4-3-1-2 que tuvo a De Paul como manija, los locales dominaron en el primer tiempo y acecharon a Marchesín con varias llegadas. Hauche recordó sus viejos tiempos en Argentinos y fue una amenaza constante para la defensa del Granate.
Por su parte, Lanús no pudo desarrollar los contragolpes imaginados ante el adelantamiento de su rival. El tridente Melano-Silva-Acosta lució desconectado del resto y también entre sus propios integrantes. De esta manera, Saja tuvo que trabajar mucho menos que de costumbre.
En el segundo minuto del complemento, el estadio se quedó sin luz por un corte eléctrico y hubo que esperar 20 minutos para que se reanudara la acción. Justo cuando Lanús empezaba a manejar más y mejor la pelota, la Academia encontró el desahogo con el tanto que compartieron Vietto y Araujo, quien finalmente la empujó en contra de su propia valla. Antes, se había ido expulsado Pasquini.
La tensión volvió a pleno con las rojas para Ortiz y Goltz, luego de una gresca que se desató porque Lanús no detuvo el juego cuando Cahais estaba caído por culpa de un golpe. El encuentro se quebró tácticamente y reinó el desorden. En ese marco, el Granate encontró la grieta ideal para festejar el empate. Velázquez apareció por izquierda a cinco minutos del cierre y, con complicidad de Migliónico, le borró la sonrisa a Ischia.
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