Le quitaron el auto bajándola del pelo y pegándole patadas

Le quitaron el auto bajándola del pelo y pegándole patadas
Le pasó a una mujer de 44 años, apenas salió de su casa para ir al médico. Le llevaron hasta los estudios

Los vio y le llamaron la atención. Cerró el portón rápido, se subió al auto y pisó el embrague. Cuando miró por el retrovisor, vio que ya los tenía encima e intentó escaparse. Todo fue para peor, porque al final los ladrones la tiraron al suelo, la golpearon y al final cumplieron su objetivo de robarse el auto. A las 8.15 de ayer, la víctima de 44 años se preparaba para ir al médico y salía de su casa de Las Quintas, en 530 entre 134 y 135. Llevaba estudios anteriores, su historia clínica y otra documentación importante que terminó en poder de los delincuentes. Ella, que ya sufrió episodios similares y sabe que su barrio “está muy complicado con los robos”, se anticipó a lo que le pasaría y se apuró en salir. Pero los ladrones fueron más veloces y se le acercaron corriendo para acorralarla. “A uno lo tenía al lado, apuntándome del otro lado de la ventanilla, y al segundo, atrás”, describió la víctima. Su primera reacción fue la de intentar escapar: puso marcha atrás y se desplazó un trecho insignificante. VIOLENTOS El intento enfureció a los delincuentes, que pasaron de las amenazas a la ofensiva: “Empezaron a pegarle al vidrio de mi costado para romperlo, y otro se tiró arriba del capó, para que no me fuera”, relató la mujer, que ayer a la tarde todavía seguía asustada y por eso pidió que no se publicara su nombre. Envuelta en un nerviosismo que aumentaba a cada segundo, la víctima usó todo lo que tenía a mano para frustrar el robo y pedir ayuda. Así fue que llamó a la Policía, gritó y tocó bocina varias veces. Pero el asalto se concretó igual, porque los delincuentes insistían en sus amenazas con las armas y su intención de destrozar la ventanilla a golpes. Al final, la propia damnificada abrió la puerta de su Ford Focus. De inmediato, uno de los ladrones tomó a la mujer de los pelos, la tiró al piso y hasta le asestó una patada, cuando no había ninguna posibilidad de que lograra defenderse. Los delincuentes se subieron rápido al auto y sin reparar que el freno de mano estaba puesto, aceleraron y huyeron por 134 en dirección a La Cumbre. En el camino, un vecino vio todo e intentó frenarlos parándose en la mitad de la calle. Faltó poco para que los ladrones lo arrollaran. Después de haber atravesado esta situación, la víctima abundó en críticas hacia la respuesta policial. “En el 911 me preguntaron de todo y tardaban en mandar al patrullero. Y cuando vinieron, solamente dieron dos vueltas y a desgano”, protestó. Hasta anoche las fuentes oficiales no informaron si el auto había sido hallado abandonado. Tampoco hubo nadie en la zona que encontrara tirados los estudios médicos o los documentos de la víctima.

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