El ex propietario de la Casa del Puente, Juan José Lago, buscó delimitar tres terrenos linderos. Dijo que le pertenecen y que el municipio, cuando adquirió el inmueble, no los compró. Los frentistas lograron frenar la maniobra.
Momentos de tensión se vivieron ayer en jurisdicción del barrio Pinos de Anchorena cuando Juan José Lago, ex propietario de la Casa del Puente, que hace alrededor de dos años fue adquirida por el municipio, se hizo presente en el tramo de la calle Saavedra delimitado por Funes y las vías del ferrocarril con la intención de alambrar tres terrenos contiguos al predio en que se encuentra el inmueble, argumentando que son de su pertenencia.
Enterados de la novedad, conscientes del perjuicio que les produciría la instalación de un alambrado que pasaría a 63 centímetros del frente de sus viviendas y que restringiría la circulación peatonal y vehicular, los vecinos le impidieron llevar a cabo su propósito, aludiendo que en las escrituras respectivas figura que sus propiedades dan a la calle Saavedra.
Argumentaron asimismo que en el lugar, entre otras cosas, existe alumbrado público, desagües de obras sanitarias, medidores de gas, y que se cumple con la recolección domiciliaria de residuos.
"Sólo pretendo ajustarme a derecho; mi intención era alambrar terrenos que son de mi propiedad, pero un conjunto de vecinos se opuso y concurrió a hacer la denuncia a una dependencia policial. A esta altura (3900) Saavedra no es una calle sino una propiedad privada, como consta en Catastro de la municipalidad; lo que compró el municipio es un predio de 11.000 metros cuadrados que incluye la Casa del Puente, los tres lotes contiguos son independientes de esa superficie", sostuvo Lago.
Además, aseguró que la policía, al concurrir al lugar, se portó muy bien con él. "No puedo decir lo mismo de los vecinos, no obstante lo cual no pienso provocar ningún hecho de violencia".
Tras aclarar que va a postergar el alambrado "hasta que la situación se aclare", sostuvo que "el consorcio lindero que se construyó en 1976, y que incluyó 13 unidades de vivienda y otros tantos espacios de cocheras en los que los frentistas luego ampliaron sus construcciones, tiene entrada por la calle Funes, no por su terreno.
"Ellos (por los vecinos) dicen que es la calle Saavedra; durante muchos años estuvieron muy cómodos, pero la situación no da para más, están ocupando una propiedad privada, en algún momento a estos lotes los voy a vender, sea al municipio o a algún privado".
Posteriormente expresó que si la comuna, que a partir de mayo de 2011 tuvo durante 120 días opción de compra y no hizo uso de la misma, decide adquirirlos y dárselo a los vecinos, no le incumbirá. "Lo que no puede hacer es ser generosa con lo que es mío", lanzó. Y enseguida detalló: "Son casi 8.000 metros cuadrados que, según tengo entendido, se cotizan a entre 320 y 330 dólares cada uno; ojalá que la municipalidad los pueda comprar, ya que eso implicaría un beneficio para todos", expresó.
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