La situación que dejó la reciente crisis en el oficialismo municipal ha provocado cierta incertidumbre. A tal punto que el intendente Horacio Quiroga puso en duda, este miércoles, ser candidato a gobernador en 2015.
“Tengo ganas…pero no me alcanza con las ganas. Necesito un montón de cosas que hoy no las tengo. Necesito recuperar confianza. Si tenemos la posibilidad de recuperar la confianza bienvenido sea, sino que sea otro”, remarcó.
Más allá de sus palabras, el conflicto con el ex presidente del Deliberante, Gastón Contardi, pegó fuerte en todo el oficialismo. Y provocó un cisma con la UCR más marcado que el que ya había. Las relaciones no están rotas, pero hay incertidumbre sobre lo que puede ocurrir.
El día antes de la asunción de los nuevos concejales y del nuevo presidente del Deliberante, David Schlereth, hubo un diálogo muy sincero entre Quiroga y Contardi. Allí, según pudo averiguar este diario, Quiroga reconoció el trabajo político del joven dirigente que él mismo impulsó.
Se entra ahora en un impasse. Y en una arremetida fuerte de la gestión municipal, que será en definitiva la tarea que confirmará o no la “confianza” de Quiroga para su candidatura. El mismo lo dijo este miércoles: “en estos dos años que quedan, no ahorraré energía ni decisiones para cumplir con el cien por ciento de mi plan de gobierno. Quiero irme tranquilo, por la puerta grande, quiero sentarme en una plaza, y que lo pueda hacer tranquilo”.
Este sábado, Nuevo Compromiso Neuquino se juntará en Zapala. El encuentro político se hace precisamente para tomar impulso hacia una campaña de crecimiento que sustente la candidatura de Quiroga para el 2015. Lo que dijo el Intendente este miércoles tal vez apunte a despertar la modorra de algunos dirigentes. Se verá.


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