Un grupo de jóvenes artistas plásticos pintará diversos espacios urbanos.
Cansado de enojarse con los “enchastradores profesionales”, como suele llamar a los que atacan con pegatinas los espacios públicos, monumentos y destruyen el mobiliario urbano, el intendente Horacio Quiroga decidió convocar a un grupo de artistas callejeros para que intervengan con sus obras en diversas áreas de la ciudad.
Los jóvenes de PSA (sigla de Patagonia Street Art) plasmarán sus dibujos y pinturas en garitas de colectivos y puentes carreteros; en el muro ubicado sobre la calle Leloir, que separa las dos trochas del corredor que se está ampliando; y en distintos espacios del oeste, entre otros. El objetivo es “hacer al vecino más vecino”, dijo Gonzalo Michel, uno de los artistas convocados por el Municipio. Los jóvenes trabajan con aerosoles y látex y en uno o dos días transforman un paredón abandonado y blanco de propagandas políticas en un muro de colores y arte callejero. “Somos varios, nos juntamos y con la idea de cada uno creamos una en común, la dibujamos y después la pintamos. Cada uno hace una parte”, resumió uno de los artistas, de 26 años.
“Queremos hacerlo en los barrios y también llevar nuestro conocimiento a los que quieran. En esta ciudad no hay nadie que te enseñe a hacerlo, y muchos se han ido a Buenos Aires. Aprendimos solos y cuando contamos como lo hacemos, muchos se entusiasman y se sienten partícipes.
Lo importante de esto es la inclusión que genera”, explicó el joven.Michel agregó que el objetivo de esta iniciativa es “dar a conocer el trabajo que realizamos porque todavía hay personas que ven lo que hacemos como un delito”.
“Queremos demostrar que el arte urbano es parte de la esencia de la sociedad”, puntualizó. Consultado sobre cómo se sienten cada vez que una pegatina con propagando política tapa sus creaciones, el joven artista contestó: “Nos enojamos, por ahí nos han dicho cualquier cosa, pero igual vamos y volvemos a pintar la pared”.
El martes, Quiroga los recibió en su despacho y compartió un desayuno con ellos. Allí, junto con el subsecretario de Cultura, Marcelo Berbel, acordaron una serie de trabajos a realizar con el objetivo “que en la ciudad quede su impronta”. Berbel sostuvo: “Los motivos son libres, ellos son artistas y no nos sentimos con la capacidad de decirle qué tienen que hacer porque ellos saben cómo expresar sus ideas”.

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