“Sé que no está con vida pero al menos esperamos poder encontrar sus restos”. Con estas amargas palabras Miguel Linares (foto) se refirió a la desaparición de su hijo Miguel Ángel Linares, más conocido como “Araceli” Linares, ocurrida el 8 de febrero de 1998.
La desaparición de Araceli
Miguel Ángel Linares tenía 24 años, era travesti y en el ambiente lo conocían como Araceli. Fue visto por última vez en inmediaciones de Rivadavia, Urquiza y Chacabuco, la zona en la que “hacía la calle”. Apenas 3 meses después fueron encontrados restos óseos y algunas prendas que su mejor amigo y la modista reconocieron como suyas. Estos restos óseos fueron analizados por el médico forense Iser Juan Wegors, quién determinó que pertenecían a dos personas, un adolescente y un hombre joven de entre 20 y 30 años. No obstante nunca se llegó a hacer un ADN sobre estos restos ya que un año después el juez Jorge Carlos Pellegrini, ordenó incinerar en el crematorio del Hospital todos los restos óseos, como así también el material orgánico que había en la Morgue, diluyendo así la posibilidad de identificar los restos y saber la suerte corrida por Araceli. Quince años después su familia no lo ha olvidado y aún esperan encontrarlo.
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