A quince años de la desaparición de “Araceli” su padre aún espera algún resultado

A quince años de la desaparición de “Araceli” su padre aún espera algún resultado
“Sé que no está con vida pero al menos esperamos poder encontrar sus restos”. Con estas amargas palabras Miguel Linares (foto) se refirió a la desaparición de su hijo Miguel Ángel Linares, más conocido como “Araceli” Linares, ocurrida el 8 de febrero de 1998.
El padre del joven desaparecido dijo que tenía 24 años cuando desapareció y que Miguel era travesti y trabajaba en la calle. “Nunca se avanzó en esta causa y actualmente no esperamos que haya algún avance. En ese momento mi señora y mi hija se fueron de viaje y quedamos los tres con él y mi hijo más chico. Miguel salió en la tarde y dijo ya vuelvo y no lo vimos nunca más. Lamentablemente no me tomaron la denuncia cuando yo fui. Lo que hicieron en ese momento fue tomarme una exposición porque les exigí, sino me decían que el se habría ido por su cuenta. Yo creo que con él pasó lo peor, ya no lo espero con vida, pero necesitamos saber que le pasó. Seguramente alguna persona sabe lo que le pasó, le pido que lo diga por favor. En su momento hubo un sospechoso, pero lamentablemente ya se murió y quedamos sin saber nada más”, dijo el hombre visiblemente emocionado aún.

La desaparición de Araceli

Miguel Ángel Linares tenía 24 años, era travesti y en el ambiente lo conocían como Araceli. Fue visto por última vez en inmediaciones de Rivadavia, Urquiza y Chacabuco, la zona en la que “hacía la calle”. Apenas 3 meses después fueron encontrados restos óseos y algunas prendas que su mejor amigo y la modista reconocieron como suyas. Estos restos óseos fueron analizados por el médico forense Iser Juan Wegors, quién determinó que pertenecían a dos personas, un adolescente y un hombre joven de entre 20 y 30 años. No obstante nunca se llegó a hacer un ADN sobre estos restos ya que un año después el juez Jorge Carlos Pellegrini, ordenó incinerar en el crematorio del Hospital todos los restos óseos, como así también el material orgánico que había en la Morgue, diluyendo así la posibilidad de identificar los restos y saber la suerte corrida por Araceli. Quince años después su familia no lo ha olvidado y aún esperan encontrarlo.

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