En una reñida votación que derivó en empate, el presidente del HCD hizo valer su voto doble e inclinó la balanza a favor de Gutiérrez. La oposición cuestionó la subejecución de diversas partidas, el gasto en personal y que el Municipio recaudó veinticinco millones menos que lo que preveía el presupuesto 2010. Desde el oficialismo, destacaron las obras públicas en la periferia y vincularon las críticas con el año electoral que se vive.
El oficialismo tuvo que transpirar para lograr que las cuentas municipales tengan el visto bueno del Cuerpo. La ausencia de Carlos Posch, un concejal que está alineado a Felipe Solá pero apoya al kirchnerismo en el Municipio, complicó la sesión. También faltó Patricia Coria, única edil que responde a Sergio Villordo. Así, se sentaron en las bancas once concejales del oficialismo y once de la oposición. El empate lo destrabó el presidente del HCD, José Migliaccio, quien con su voto doble hizo que la Rendición de Cuentas quedara aprobada por doce votos positivos contra once negativos.
Críticas opositoras
Los bloques de la oposición cuestionaron el modo en que el gobierno de Gutiérrez gastó el dinero público en 2010. El primero en hacer su crítica fue Roberto Gaudio (PJ-Frente Generacional), quien puntualizó con cifras sus reproches.
El concejal afirmó que la Rendición de Cuentas prueba que el presupuesto 2010 fue deficitario. Señaló que el presupuesto preveía una recaudación municipal de 190 millones de pesos pero sólo se recaudaron 165 millones
El precandidato a intendente –ahora alineado con el anibalismo- centró su crítica en el gasto en personal. Gaudio precisó que todo lo que el Municipio recaudó por medios propios (165 millones) lo gastó en pagar sueldos del personal. Y agregó que la mayor parte de ese gasto no se aplica a los trabajadores de planta permanente del Municipio, sino al personal contratado.
El edil continuó su discurso y resaltó la existencia de partidas subejecutadas por el Gobierno Comunal. Enumeró que se gastó sólo el 60 por ciento de lo previsto para seguridad ciudadana; que de 42 millones destinados a pavimentos, se usaron dos; y que para cloacas se utilizaron 500 mil pesos de 10 millones presupuestados.
Gaudio –quien más se extendió en explicar su rechazo a los números presentados por Gutiérrez- puso el ojo en la proveedora municipal Roxana Battaglia, que imprime la publicación oficial “La Hoja”. Afirmó que la mujer facturó al Municipio $ 2.631.000 por sus servicios y cuestionó la magnitud de este gasto.
El concejal criticó al secretario de Hacienda, Alejandro Tozzola, por el monto que figuraba en la Rendición de Cuentas como coparticipación provincial. Dijo que el “se ve que el secretario de Hacienda tiene cuentas distintas a las de la Provincia”, porque la Provincia afirma que la coparticipación de Quilmes fue de 195 millones; pero en las cuentas municipales fuguran 176 millones.
Diego Buffone (Radicales en la coalición Cívica) también hizo uso de la palabra para fundamentar por qué rechazaba la Rendición de cuentas. Planteó que Quilmes sigue sucia, insegura y con baches. También se refirió al rubro publicidad, y señaló que más de dos millones de pesos “se van en promocionar la imagen del intendente”.
El bloque de concejales que responde políticamente a Aníbal Fernández se alinea con la oposición cada vez más visiblemente, mientras se acerca el tiempo de definiciones electorales. La presidenta del bloque, Edith Llanos, también rechazó la Rendición de Cuentas.
La precandidata de la agrupación Arturo Jauretche para la intendencia, afirmó que hay subejecución en partidas para cloacas y pavimentos. Criticó que el Municipio tuvo que usar fondos de la coparticipación provincial “para cubrir sueldos”. Finalizó su discurso con una frase polémica: “Como contadores, lo podemos dibujar de diez (por el informe de la Rendición de Cuentas), pero nos estamos mintiendo a nosotros mismos”.
Mario Sahagún (ARI-CC) rechazó las cuentas municipales porque, según aseguró, no figuran las acciones judiciales en las que está involucrado el Municipio, ni el detalle de qué se compra a cada proveedor.
El precandidato del ARI-CC para las elecciones comunales se gastaron más de 43 millones de pesos en higiene urbana. Ese monto es casi el 50 por ciento de lo previsto en 2005 –cuando se hizo la licitación- para cinco años.
El radical Fernando Pérez habló con brevedad y se centró en el tema de la recolección de residuos. Trayendo a Hugo Moyano al debate, señaló que Gutiérrez permite un negocio “del hombre más cuestionado de la Argentina”. Y agregó que COVELIA “les roba a los vecinos de Quilmes”.
El arista Eduardo Sánchez resaltó, por su parte, que en 2010 el Municipio tuvo una deuda de 71 millones de pesos, mientras el Gobierno Municipal había arrancado, en 2007, con 40 millones de deuda.
Defensa oficialista
Después de las duras críticas opositoras, les tocó el turno a los concejales oficialistas de salir en defensa de Francisco Gutiérrez.
Claudio González (presidente del bloque FPV-Polo Social) eligió defender a la proveedora Battaglia –cuestionada por Gaudio- y el precio pagado por la Municipalidad para imprimir “La Hoja”. Puntualizó que en Quilmes se paga 47 centavos el ejemplar; y lo comparó con Morón donde sale 65 centavos.
González señaló que el ejercicio fiscal del año 2010 tuvo un resultado positivo de $ 2.993.720. Y, además, afirmó que la recaudación total del Municipio (incluyendo fondos nacionales y provinciales) fue casi un 27 por ciento mayor que la de 2009.
El concejal solanense resaltó que se canceló la deuda flotante y criticó la “desidia de gestiones anteriores”.
La concejal Graciela Gómez (FPV-Polo Social) se ocupó de responderle a la anibalista Llanos. La cuestionó por haber dicho que la Rendición de cuentas se podía “dibujar”. Afirmó que esa apreciación le daba vergüenza y que las cuentas pueden estar bien o mal, pero no se dibujan.
Ricardo Argüello (FPV-Polo Social) defendió la gestión Gutiérrez y decidió enfocar su discurso en rebatir el argumento opositor de que el Gobierno Comunal no ejecutó en su totalidad las partidas, por ejemplo para pavimentos. Destacó que en su barrio (La Paz) se hicieron 101 cuadras de carpeta asfáltica en cuatro meses. Hostigó al concejal Buffone: “Si vivo en San Isidro, le voy a errar a la realidad quilmeña”, disparó, mientras el radical le decía que no reside en la zona norte.
Para la oficialista María del Luján Dubroca, hubo un saneamiento de la administración municipal. La edil destacó que las salas de salud están con sus necesidades cubiertas y que se finalizó la obra del hospital de solano.
El debate se hizo largo y atrajo a algunos funcionarios del gabinete municipal hacia el recinto del Concejo. Se lo pudo ver al subsecretario de Ingresos Públicos, Daniel De La fuente seguir la sesión
Migliaccio: “Los números están clarísimos”
Tras la sesión, el presidente del Concejo Deliberante, José Migliaccio atendió a la prensa y se mostró satisfecho por la aprobación de las cuentas, en la que tuvo un rol protagónico con su voto decisivo.
“Los números están clarísimos, con superávit en el cierre del ejercicio”, comentó Migliaccio. El hombre de Ezpeleta destacó, además, que “las metas fueron alcanzadas” y que “la deuda flotante está cancelada sin haber tomado más deuda” (Javier Fuego Simondet).





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