Quilmes no supo defender el invicto de Once Unidos

Quilmes no supo defender el invicto de Once Unidos
El "tricolor" no tuvo una buena noche, no defendió como otras veces y perdió por primera vez como local ante Weber Bahía por 84 a 74.

Lejos de sus anteriores actuaciones como local, donde se hizo fuerte a partir de la defensa, Quilmes decayó mucho en su producción promediando el segundo cuarto, ya no pudo recuperarse y terminó perdiendo frente a Weber Bahía Basket por 84 a 74, en el partido de vuelta del interparejas, correspondiente a la décima fecha de la Zona Sur de la Liga Nacional. El “tricolor” dejó el invicto que tenía en Once Unidos y sufrió con un rival que le “copó” las tablas y le bajó demasiados rebotes ofensivos (19). Lucas Ortiz fue el goleador de la noche con 18 puntos.

El comienzo del partido fue inmejorable para Quilmes, a pura defensa y agregando efectividad, con cinco puntos seguidos de Marín y una bomba de Ortiz para ponerse 8 a 1. La visita intentaba meterse en juego, pero la intensidad “cervecera” no se lo permitía, nunca le daba la oportunidad de tomar tiros cómodos y mostraba buenas combinaciones en ataque, que lo alejaron de nuevo a 7 (13-6) y obligó a Sebastián Ginóbili a pedir tiempo. Después de los retos en el banco, Weber Bahía levantó el nivel y se acercó a tres (15-12), pero se encontró con un triplazo de Marín que volvió a estirar la diferencia. Quilmes cerró bien, mantuvo la ventaja y se fue al primer descanso corto 21 a 16.

El nivel del “tricolor” bajó para el segundo parcial, pero pudo sostener la diferencia porque a Nicolás Lauría (muy insultado por su pasado en Peñarol) le cobraron una falta, se enojó, protestó y le bajaron un técnico que Sahdi aprovechó desde la línea. El conjunto bahiense no lograba hilvanar buenas jugadas en ofensiva y lastimaba con rebotes ofensivos aprovechando la talla, metió un parcial de 7-0, se puso a dos (27-25) y Ramella pidió tiempo para reacomodar las piezas. El partido era malo, luchado, cortado, con muchas faltas y poco juego. Baxley no entraba en partido y Estudiantes aprovechó para pasar al frente por la mínima (31-32). Así se mantuvo la tendencia hasta el final de la etapa, preocupación quilmeña de cara al descanso largo, por el bajón pronunciado del equipo que se fue abajo 37 a 34.

Quilmes salió con todo al tercer cuarto, buscando reencontrarse con el equipo que fue en el comienzo del partido, pero el conjunto bahiense se las ingenió para que la diferencia no baje, con mucha injerencia en la pintura los internos visitantes que ganaban una y otra vez los rebotes ofensivos. Baxley tuvo apariciones esporádicas, pero no alcanzaba y Weber miraba de arriba por 4 (43-47), promediando el periodo. Ramella tuvo que sacar a Marín y Ghersetti por estar cargados con 3 y 4 faltas, respectivamente. El “cervecero” no reaccionaba y la gente se enloquecía, porque veía que se empezaba a escapar un rival que no había hecho nada para eso. Un triple de Maciel podría haber sido el envión, pero otro rebote ofensivo de Rasio y la posterior conversión, bajaron la ilusión. Un triple de Gaynor fue el cachetazo que estiró la diferencia a diez (46-56) y Ramella pidió tiempo para buscar soluciones. El cierre del cuarto parecía a pedir de Estudiantes con un bombazo de Martínez, pero uno de Ortiz sobre la chicharra le dio la bocanada de aire fresco que necesitaba Quilmes para irse con otra expectativa al último descanso corto: 51-59.

Mejor arranque no pudo tener el “tricolor”. La pelota era de Bahía, pero la perdió y Lucas Ortiz volvió a lastimar de afuera para descontar. Estudiantes desapareció, perdió tres bolas seguidas y con decisiones acertadas algunas, equivocadas otras, Piñero se contagió del escolta y en un minuto del parcial, se puso definitivamente en juego y quedó a un doble (57-59). El envión lo frenó Martínez con un triple increíble, sobre la chicharra, con la marca encima, pero para que la visita vuelva a respirar. El “tricolor” empezó de nuevo, no estaba fino en ataque, no podía correr, pero con el corazón de Gallizi descontó, se acercó y una “bomba” de Sahdi igualó el partido en 65.

El juego se calentó demasiado, los árbitros dejaron que la cuerda se tense con los dos jugando a media falta y llegó un punto donde no se cobraba nada y se pegaban cada vez más. El que no lo sintió fue Nocedal, que no había tenido participación y metió tres triples seguidos para que el albo se aleje por 8 (74-66) a falta de 4’ para el final. Quilmes se desmoronó, se le fue un minuto y medio sin que pudiera descontar, Sahdi se fue por faltas y la visita manejó los tiempos en el tramo final. La única esperanza era Ortiz, que clavó dos triples que mantenían viva la llama, pero después se dependía de la falta de puntería de Estudiantes desde la línea. Gerbaudo no perdonó,el escolta se fue con 5 infracciones y el partido se calentó de gusto, se pelearon el base visitante y Fede Marín, volaron faltas técnicas para todos lados y Lauría (exPeñarol) se entrecruzó en palabras con la gente y el final no fue el esperado .

Dura derrota de Quilmes porque era la menos pensada, en su casa, con el colista de la Zona Sur que llegaba con tres derrotas consecutivas y que le terminó ganando bien, siendo superior a partir de los 6’ del segundo cuarto, fue dominador del desarrollo y el resultado y festejó merecidamente en Once Unidos.

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