Una pareja con sus hijas fue secuestrada en su auto por ladrones que los llevaron de vuelta a su casa donde se tirotearon con policías que atendían a una víctima de una entradera. Las nenas fueron baleadas
Las tres historias convergen la esquina de Elustondo y Brasil, en Quilmes Oeste. Todo comenzó a las 9 de la noche cuando un hombre fue baleado en esa esquina en un intento de robo en el que resultó muerto su perro, a quien había sacado a pasear. Cuatro hombres lo estaban esperando para asaltarlo pero la presencia del perro desencadenó el tiroteo. El hombre, herido por otro disparo, solicitó asistencia a la policía que demoró más de 10 minutos en llegar a pesar de que la comisaría está ubicada a tan sólo metros de ese lugar. Finalmente la policía se hizo presente en la escena del crimen a fin de tomar la denuncia del hecho mientras un vecino llevó al herido al hospital.
Por su parte, Rubén Medina, un vecino de esta víctima de la inseguridad, salió de su casa a buscar a su hija y dos amigas que habían ido a cenar a un hipermercado que quedaba a pocas cuadras del lugar. Pero al regreso, fue interceptado por un automóvil conducido por unos malvivientes que rápidamente los tomaron de rehenes y lo obligaron a llevarlos a su domicilio con el objeto de robar allí.
Medina les advirtió a los ladrones que la policía se encontraba a pocos metros de su domicilio pero los maleantes no le creyeron y lo obligaron a dirigirse al lugar. En la cuadra de la casa de Medina, el jefe de cuadra del equipo forense que se encontraba haciendo las pruebas de balística, notó que los dos automóviles se acercaban lentamente hacia el lugar donde se iba a cometer el segundo delito y eso le llamó poderosamente la atención.
El policía se acercó a los dos autos para realizar una verificación pero los delincuentes comenzaron a disparar mientras huían del lugar. Los delincuentes intentaron huir por la calle Brasil hacia la avenida Calchaquí sin saber que unos pilotes de metal y cemento impedían el paso de vehículos por esa calle.
Los ladrones abrieron fuego contra la policía en su huida por esa calle y atravesaron los pilotes dañando uno de los vehículos irremediablemente. En el tiroteo, una de las chicas sufre una herida de bala en el brazo y otra en el abdomen. A unas quince cuadras del lugar, dejan a las jóvenes en el auto perteneciente a Medina y las amenazan para que no salgan del mismo bajo ningún motivo.
Pero el auto de Medina comenzó a prenderse fuego como consecuencia del tiroteo y por eso las jóvenes decidieron salirse del vehículo para no morir carbonizadas. Las jóvenes fueron internadas para una mejor atención.
Pero no fueron esos todos los hechos que acaecieron en ese mismo horario en esa misma cuadra ya que, mientras trabajaban en el lugar del hecho, los policías recibieron a un pareja que se acercó a denunciar que en su casa –ubicada a cinco cuadras del lugar, en Ecuador y Unamuno- detectaron la presencia de ladrones que estaban llevándose sus objetos de valor. Lo irónico del caso es que la pareja descubrió el ilícito al volver de la comisaría, donde habían ido a denunciar el robo de una motocicleta.
En ninguno de los tres casos la Policía logró detener a ninguno de los delincuentes de las tres bandas que participaron en estos ilícitos.
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