El cervecero le ganó 89-66 a Instituto. Ahora la serie de Cuatros de Final favorece al equipo marplatense 2 a 0. Ríos fue el goleador con 19 puntos. El miércoles se jugará el tercer juego.
Con un parcial 8-3, gracias al aporte de Young en el goleo, el conjunto visitante volvió a tomar 10 puntos de ventaja 26-16. El equipo de Felauto alternó una defensa zonal con individual que le costó mucho leer al local. Sin embargo, con Essengue y la aparición en el goleo de Ríos, el “Tricolor” marcó un parcial de 11-0 y no sólo achicó la ventaja, sino que la paridad volvió al juego, porque el local pasó al frente 27-26. Además con un ataque más fluido se logró que los jugadores del equipo cordobés se carguen de faltas. A partir de ahí todo fue muy parejo y la “Gloria” se llevó el triunfo parcial sólo por un punto 37-36.
Quilmes volvió a la cancha, después del descanso largo, mucho más enchufado en ataque y con un parcial de 11-0 logró imponerse en el juego (50-37), pudo correr la cancha y con el goleo de Ríos que abrió el juego desde el perímetro luego de ocho intentos fallidos en los dos cuartos anteriores, dominó ampliamente. A pesar de todo, Instituto no se quedó atrás y logró ponerse a cinco, tras una sequía en la que al local no entraron los triples ni los puntos debajo de la pintura. Sin embargo, sobre el final del cuarto, nuevamente fue el equipo de Ramella que pudo tomar una ventaja de 10, mantenerla y quedarse con la victoria parcial (57-47).
En los primeros minutos del último cuarto, el equipo de cordobés perdió a Decorey Young que se fue al banco con 5 faltas, esa perdida le costó mucho a Instituto, que cometió muchas faltas y cortó mucho el juego. Quilmes manejó los hilos del partido y se escapó a 13 (63-50), de hecho pudo extender aún más diferencia (74-53) con el goleo de Ríos, Essengue y Ortiz. El equipo de Felausto estaba desconcentrado, cometió muchas faltas y su técnico descontrolado fue advertido varias veces por los árbitros. De todas maneras, en ataque la visita no dejó de intentar con Bruna y Martina, por eso a pesar de la diferencia el partido era de ida y vuelta. Con pocos minutos por jugar ya se palpitaba una victoria para el “Tricolor”, Instituto se resignó y todo era fiesta en un Once Unidos colmado de gente que no dejó de alentar a su equipo, aún después de finalizado el partido.
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