En un partido equilibrado hasta el cierre, Quilmes superó con sufriminto por 73-66 a San Martín de Corrientes este miércoles en la noche en Mar del Plata y puso 2-1 a su favor la serie por el segundo ascenso a la Liga Nacional de Básquetbol. Si gana este viernes, volverá a la A.
En un marco de paridad, empezó mejor San Martín. Es que el tanteador fue parejo, pero el elenco visitante pudo despegarse tres veces por 5 puntos y dominó el trámite de la mano de Ramiro Iglesias y el ayer escolta titular, Agustín Carnovale. Aunque Quilmes, con el goleo de Gastón Essengue y Luca Vildoza quedó cerca al sonar la chicharra (20-23).
Un triple de Ortiz en la primera acción ofensiva del segundo segmento, le dio el empate en 23 a Quilmes. Luego llegaron dos dobles de Essengue para meter un 7 a 0 que le dio la delantera a Quilmes (27-23).
Creció el elenco de Leandro Ramella. Y lo hizo de atrás para adelante, defendiendo intensamente y anotando con Essengue (33-29 a falta de 3 minutos). Pero en el cierre, con la rotación, San Martín mejoró y pudo igualar las acciones, volviendo a ponerle paridad al marcador (36-36). Fue importante la aparición de Miguel Isola ante un elenco local que sufrió un bajón ofensivo.
A pesar de la aparición de Gregorio Eseverri en el goleo, Isola siguió anotando y con 7 puntos suyos, el visitante retomó la delantera 45-41 llegando a la mitad del segundo cuarto. Quilmes tuvo rotación de la pelota y segundas opciones al tomar rebotes ofensivos, pero falló y San Martín clavó un 7 a 0.
La paridad siguió hasta el cierre. La tensión creció, entonces no hubo lucimientos a pesar de una volcada tremenda de Gallizzi. El goleo fue bajo y entonces, los 13 puntos anotados por cada uno dibujaron el 49 iguales al sonar la chicharra que marcó el final del tercer cuarto.
El último se inició con un 7 a 0 del visitante en 2 minutos, comandado por Gordon James, hasta allí ausente. El extranjero complicó a Quilmes. Ramella, entonces, paró el partido cuando su equipo estaba abajo 56-49. Sus jugadores respondieron y el local metió un 6 a 0 para situarse a uno (55-56).
El nerviosismo apareció en la recta final. Muchas cosas había en juego entonces, cada pelota pesó mucho y valió oro.
San Martín se apagó en todo sentido, cometió errores infantiles, apareció Ortiz con un triple, también Essengue y desde la línea y con defensa, Quilmes pudo quedarse con un partido clave, que le deja la chance de ascender en su casa mañana. A pesar de sufrir hasta el final, el elenco de Ramella pisó fuerte.
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