Quilmes Oeste: Hace un año que denuncia a su vecina porque quiere realizar conexión clandestina de gas que pasa por su casa

Una vecina que compró una casa en Quilmes Oeste denunció en la Justicia por presunta estafa al dueño de la inmobiliaria que la llevó a adquirir el inmueble, ya que entre otras irregularidades que encontró cuando se mudó, fue que la vivienda recibía el gas en forma clandestina.
Realizó una conexión legal pero a partir de ese momento, tiene que sortear prácticamente a diario agresiones de una vecina que obtenía el gas natural en condiciones ilegales a través de la propiedad que ella adquirió. Si bien la frentista lleva un año realizando denuncias, ayer debió presentarse nuevamente en los Tribunales penales debido a que los vecinos que pretenden ingresar a su casa para conectar el gas en forma encubierta, la agredieron físicamente a ella y a su madre.

Hace un año atrás, una mujer policía, Raquel Argañaraz, compró una vivienda ubicada sobre la calle 331 bis entre Laprida y Larrea de Quilmes Oeste. Al mudarse allí, comprobó que había pérdida de gas y un gasista le confirmó que tenía el servicio de gas natural a través de una conexión clandestina y que había peligro de explosiones. Argañaraz se comunicó con la empresa MetroGas, subsanó las irregularidades y le habilitaron la instalación de gas. Fue en ese momento cuando tomó conocimiento de que la morada de su vecina también recibía gas en forma clandestina aunque a sabiendas, ya que, según denuncia la efectivo policial, era parte de un acuerdo que tenía con el dueño de la inmobiliaria que le vendió la casa (propiedad que supuestamente adquirió en un remate) por la cual pasaban los caños.

A partir de ese momento, Raquel Argañaraz comenzó su peregrinar por los Tribunales penales de Quilmes. Primero para denunciar por estafa al empresario que concretó la venta de la casa que compró, al socio de la inmobiliaria, a una notaria y a una escribana, no sólo por las emanaciones de gas con las que se encontró cuando se mudó sino por inundaciones en el domicilio y cañerías de cloacas arruinadas, entre otras cosas.

Sin embargo, con el correr de las semanas, Argañaraz tuvo que enfrentarse con su vecina. “Mi vecina se niega a hacer su conexión para obtener gas natural como corresponde y pretende entrar a mi propiedad para tomar el servicio de gas en forma ilegal”, manifestó al diario ‘5 DIAS’ la mujer policía, al tiempo que explicó que ambas viviendas antes de su llegada compartían el medidor de gas.

“Esto es una lucha que no tiene fin” -continuó. “Ayer me agredieron y le pegaron a mi madre. Mi familia no puede salir de la casa porque esta gente (en referencia a su vecina) viene a insultarnos. Estamos presos en nuestra propia casa”, se lamentó Argañaraz.

“Debido a estos atropellos que venimos sufriendo con mi familia quiero que esto se sepa, para que la gente tome recaudos a la hora de comprar una casa”, remató la vecina.

Comentá la nota