El Cervecero perdió por 3 a 0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata como visitante, por la decimoctava fecha del Campeonato de Primera División. El equipo de Pablo Quattrocchi dejó una imagen muy pobre.
Se tocó fondo. Si bien Quilmes ya venía último en la tabla y con tres derrotas consecutivas, la de anoche fue la peor de todas. Porque ante un irregular Gimnasia que no venía bien en el torneo, cayó goleado 3 a 0 sin atenuantes ni discusión. Cuarta caída al hilo y una situación que se vuelve cada vez más dura.
El encuentro comenzó con los dos equipos estudiándose, parejo, sin demasiadas emociones. Los dos se repartían el dominio de la pelota. Gimnasia iba un poco más, sobre todo con centros de ambas bandas que no acercaban peligro. Quilmes apelaba a la velocidad de Jonathan Zacaría y a la movilidad de Nicolás Cabrera. Se luchaba mucho y se jugaba poco. A los 27, la primera realmente clara fue de Quilmes, cuando Cabrera apareció por primera vez por la derecha, enganchó, se metió al área, le dio de zurda y el arquero Fernando Monetti mandó la pelota al corner. Pero a los 35, se la llevó Javier Mendoza ¿con la mano? por la izquierda, la defensa protestó y quedó mal parada, el volante fue hasta el fondo, Brian Cucco lo trabó pero la pelota le volvió a quedar a Mendoza, centro atrás, se quedó Walter Benítez (salió a trabar con los pies inexplicablemente) y Pablo Vegetti definió en el área chica para el 1 a 0. Gimnasia aprovechaba un quedo en el fondo cervecero y lo ganaba en su primer avance claro. Un minuto después lo tuvo Emiliano Carrasco, pero remató por arriba. Quilmes se vio obligado a salir, pero lo hacía sin ideas, y con espacios, el local estaba cerca de aumentar de contra. Así, se hizo dueño del mediocampo y manejó la pelota hasta que se fue la primera etapa. Quizás por situaciones, la victoria parcial de Gimnasia era exagerada, más allá de que El Cervecero volvía a dejar una imagen muy pobre.
Comentá la nota