Un grupo de profesionales de la Universidad fueron los encargados del proyecto con el fin de erradicar hormigas que afectan cultivos de EE UU
Las hormigas que se apuesta a erradicar son de las especies Solenopsis ritcheri y Solenopsis invicta que afectan a parte del territorio estadounidense.
"Esta hormiga entró a los EE.UU. entre 1920 y 1940. Desde entonces trataron de controlarlas con plaguicidas químicos. Lo único que hicieron fue empeorar la situación porque terminaron matando a otras hormigas que podían hacerles frente a las Solenopsis", explicó Patricia Folgarait, una de las científicas a cargo del proyecto.
Las cientos de moscas enviadas fueron recibidas por científicos de la Universidad de Texas, en Austin. Ellos han sido los encargados de esparcirlas por las zonas más afectadas para detener la plaga de las hormigas, originarias de Argentina y dañinas para insectos nativos estadounidenses, especies vertebradas y personas alérgicas.
"Se han establecido perfectamente. Se dispersan de una manera muy rápida, lo cual es muy positivo desde el punto de vista del control. Además, no se hacen plaga porque, cuando baje la población de hormigas, bajará también la de las mosquitas, porque no van a tener tanta comida", precisó Folgarait.
La científica añadió que "si hay una presión de fóridos, es decir muchos atacando todo el tiempo", las colonias de hormigas se debilitan.
"Disminuye la cantidad de proteínas dentro de la colonia y también la cantidad de huevos que produce la reina", detalló.
Comentá la nota