Triunfazo del "Cervecero" en "La Bombonerita": venció a Boca por 60 a 58, y recuperó la punta de la Liga Nacional. Los de Ramella se sobreponen a las bajas con defensa.
Otra vez con una defensa magnífica, concentración y entrega, el "Tricolor" se recuperó de la caída ante Obras y volvió a celebrar. Tayavek Gallizzi anotó 12 puntos (goleador del equipo) y 7 rebotes; mienras que Federico Marín aportó 11 anotaciones y bajó 10 rebotes.
Fue un partido de bajísimo goleo, parejo de principio a fin. En el primer cuarto, Quilmes se fue perdiendo 14 a 12. Tras comenzar 0-5, se recuperó a través de Gallizzi y Baxley. Con muchas jugadas de ataque erráticas de ambos lados, la visita supo mantenerse cerca en el marcador, pese a sufrir los embates de De Groat y Battle.
Para el segundo segmento, Quilmes mantuvo su defensa. Gallizzi llegó desde el banco para aportar 8 puntos; mientras que Patricio Prato -relevo "Xeneize"- estuvo indetenible. También ahí nomás, Boca se fue a los vestuarios arriba por 27 a 24.
En el tercer parcial, los marplatenses se llenaron de faltas. Ofensivamente estuvo mucho más preciso y encontró opciones interesantes. Llegó a ponerse a 1 punto con un triple de Facundo Piñero. El juego interno de los porteños siguió siendo difícil de detener para la defensa quilmeña y sería un punto importante de allí al final del juego. A un minuto del final del período, Quilmes empató en 38 y así transcurrieron los últimos 60 segundos hasta la chicharra.
A pesar de un buen inicio del equipo local, el “Tricolor” se recuperó con Marín y transformó nuevamente el partido en una lucha constante, balón a balón. Cuando restaban 6 minutos y medio para que finalice el juego, pasó por primera vez al frente el equipo de Ramella por 48 a 47 con una bandeja de “Faca” Piñero que unos segundos después se iría por 5 faltas.
Una vez más, “Taya” Gallizzi tuvo minutos muy buenos y aportó mucho en defensa y ataque para que Quilmes se mantuviera firme jugando intenso en su aro, como toda la temporada. El “corazón” del equipo salió a relucir y cuando quedaba un minuto para el final y ganando las segundas opciones, estaba arriba por 4, marcando la máxima diferencia en cancha. Battle empató después de un robo de Cequeira y la última pelota fue para Quilmes en la mano de Lucas Ortiz a quien le cometieron infracción a 4 segundos del final. Después de anotar los dos, defendió una vez más y Cequeira erró el último tiro.
Como en Once Unidos, con bajas importantes en la pintura, con una defensa increíble y con el corazón en la mano, el equipo de Leandro Ramella le sacó el invicto de local a Boca Juniors por 60 a 58.
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