Quilmes lo jugó como una final y le ganó bien a Racing

El Cervecero derrotó como local 2 a 0 a Racing Club. Luego de un primer tiempo de ida y vuelta y muy parejo, Quilmes salió decidido a buscar la victoria en la segunda etapa, se llevó por delante a su rival y lo derrotó con justicia.
Fue la primera de las cinco finales que le quedan al Cervecero para intentar permanecer en Primera División, y la jugó como tal. Quilmes fue un equipo totalmente diferente al del último encuentro ante Godoy Cruz, y frente a un grande como Racing supo golpear cuando generó situaciones. Con una defensa sólida, un mediocampo combativo y un ataque eficaz, el equipo jugó como quiere su entrenador, Ricardo Caruso Lombardi, y con las derrotas de Huracán y Gimnasia de La Plata, sueña con la permanencia.

El partido comenzó con los dos equipos intentando ir a buscar. Ambos necesitaban los tres puntos y ninguno se guardaba nada. Por momentos, con demasiado vértigo y aceleración, Quilmes y Racing buscaban por los costados, por el medio y con pelotazos, pero sin demasiada precisión. La primera jugada de riesgo fue de la visita, a los 8 minutos, cuando Luis Fariña metió un centro bajo desde la derecha, Valentín Viola le pegó como venía y la pelota reventó el ángulo izquierdo. Más allá de esta jugada aislada y de la intención de ambos de ir a buscar, la lucha constante y el campo de juego mojado por la lluvia, no permitía que ninguno fuera claro. Quilmes recuperaba la pelota pero la perdía enseguida, y Racing no tenía ideas en la contra.

Bernardo Romeo estuvo cerca de anotar un par de veces, pero la pelota nunca le quedó clara en el área. La primera del Cervecero fue recién a los 38, con un remate de Martín Cauteruccio que se fue cerca. De a ratos el ritmo bajaba y el partido se hacía malo. Los minutos pasaron sin situaciones claras y la primera mitad se fue en un empate. Hasta ese momento el resultado estaba bien, porque ninguno había hecho los méritos para estar en ventaja.

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