El Cervecero derrotó como local 2 a 0 a Racing Club. Luego de un primer tiempo de ida y vuelta y muy parejo, Quilmes salió decidido a buscar la victoria en la segunda etapa, se llevó por delante a su rival y lo derrotó con justicia.
El partido comenzó con los dos equipos intentando ir a buscar. Ambos necesitaban los tres puntos y ninguno se guardaba nada. Por momentos, con demasiado vértigo y aceleración, Quilmes y Racing buscaban por los costados, por el medio y con pelotazos, pero sin demasiada precisión. La primera jugada de riesgo fue de la visita, a los 8 minutos, cuando Luis Fariña metió un centro bajo desde la derecha, Valentín Viola le pegó como venía y la pelota reventó el ángulo izquierdo. Más allá de esta jugada aislada y de la intención de ambos de ir a buscar, la lucha constante y el campo de juego mojado por la lluvia, no permitía que ninguno fuera claro. Quilmes recuperaba la pelota pero la perdía enseguida, y Racing no tenía ideas en la contra.
Bernardo Romeo estuvo cerca de anotar un par de veces, pero la pelota nunca le quedó clara en el área. La primera del Cervecero fue recién a los 38, con un remate de Martín Cauteruccio que se fue cerca. De a ratos el ritmo bajaba y el partido se hacía malo. Los minutos pasaron sin situaciones claras y la primera mitad se fue en un empate. Hasta ese momento el resultado estaba bien, porque ninguno había hecho los méritos para estar en ventaja.

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