“No quiero verlo más, porque no quiero terminar muerta”

“No quiero verlo más, porque no quiero terminar muerta”

Ruth Sparza (18) señaló que el año pasado ya lo había hecho detener por violencia de género.

“Cuando comenzamos a vivir en pareja, hace un año y tres meses, era un ‘pan de Dios’; pero después comenzó a cambiar, a ser agresivo, a celarme con mi propio hermano y a golpearme”. Así arrancó ayer el dramático relato, ante Nuevo Diario, Ruth Micaela Sparza (18 años), la joven embarazada de seis meses que anteayer fue rescatada de una casa del barrio Juan Felipe Ibarra, donde su pareja la golpeaba y la tenía cautiva desde hacía ocho días.

La mujer recordó que en mayo del año pasado no aguantó más las golpizas y humillaciones. Tras la denuncia en la Comisaría Primera del Menor y la Mujer, el sospechoso, Pablo Norberto Sixti (29), estuvo detenido dos meses.

“Después de que lo liberaron me dijo que estaba arrepentido y que iba a cambiar; pero eso duró poco y volvió a agredirme”, señaló.

“No quiero volver a verlo más, porque no quiero terminar muerta; tengo que pensar en mi hija (de tres años y fruto de una anterior relación) y en mi hijo que viene en camino. Ya está; le di una oportunidad y no cambió”, afirmó.

Tal como publicó ayer Nuevo Diario, Gabriel y Gisela fueron a visitar a su hermana Ruth en la vivienda de la calle Juan B. Justo Nº 252 del citado complejo habitacional. El joven quería ver a su ahijada, ocasión en la que advirtieron la dramática situación, por lo que se inició una discusión y una pelea en la que Sixti intentó acuchillar a la joven y le apuntó con un arma de fuego. En esa circunstancia arribó personal de la División Delitos Comunes, que inmovilizó al acusado.

“Tiene celos enfermizos; como mi hermano es padrino de mi hija y le realiza regalos, él me decía que yo mantenía relaciones con él”, señaló. Añadió: “Cuando nos conocimos y después comenzamos a convivir no había problemas de que mi hija estuviera con nosotros, pero después me exigía que la llevara a la casa de mi madre y que no la trajera más”.

“Siempre me golpeaba y me amenazaba de muerte con cuchillos o el arma de fuego. Tenía mucho miedo, porque es decidido y si dice que lo hará, lo va a hacer en cualquier momento”, destacó.

El vendedor ambulante está preso y acusado de los supuestos delitos de amenazas calificadas y privación ilegítima de la libertad.

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