Sería el 22 de setiembre junto a una campaña para que peatones y ciclistas circulen libremente.
54 Metros cuadrados de la calle ocupa un colectivo que transporta 50 personas. Diez autos ocupan 267.
Alrededor del mundo, la iniciativa tiene varias fechas dedicadas a esta campaña, pero la común a todos es el 22 de setiembre. El día pone en movimiento las piernas y sólo permite la circulación sobre dos ruedas pero de bicicletas, no de motos. Los colectivos, metros o trenes quedan exceptuados de la medida porque varios ciudadanos deben recorrer grandes distancias. También pueden transitar las ambulancias, los camiones de los Bomberos, transportes de discapacitados, de caudales, de alimentos y de servicios públicos.
Está fundamentada sobre dos ejes específicos: la cuestión ecológica, tanto atmosférica como sonora, y otra que atiende a las características urbanísticas. “En las capitales más desarrolladas, no las más grandes, sino las que cuentan con mejor calidad de vida, están empezando a ver las ciudades en función de las personas para que puedan llegar a todos los sectores caminando, en bicicleta o en transporte público”, señaló Oscar Montero, presidente del cuerpo legislativo.
Primero, la medida sería establecida sobre una o dos de las arterias principales, y estaría acompañada por una fuerte campaña de concientización. “Está abierta la posibilidad que se haga los fines de semana y aquellos inmediatos al 22, en los horarios que establezca el Ejecutivo”, explicó Montero. Aún falta definir si será obligatorio u optativo.
Para evitar malos entendidos, Montero expresó que “no estamos hablando de cortar la posibilidad de llegar al centro o de llevar sus hijos a la escuela, estamos hablando de un cambio en cuanto a la concepción de la ciudad en términos urbanísticos, potenciando los espacios públicos y el medio ambiente”.
“Pone el ojo en el transporte público justo ahora que se está por dar la renovación de la licitación a la empresa actual. Es una forma de abrir el debate de la sociedad y de la dirigencia”, opinó. La propuesta obliga a que los colectivos urbanos sean eficientes y brinden comodidad a los pasajeros.
El presidente legislativo agregó que va en consonancia con las políticas públicas provinciales y municipales; fomenta el uso de la bici por ser saludable y sustentable y apoya la creación de calles de coexistencia para dar prioridad al peatón, como las que plantea el propósito del Centro Comercial a Cielo Abierto.
“La idea es someter la propuesta a opinión de la gente, cuál es el modelo de ciudad que queremos; si vamos a pensarla en función de los autos, sabemos que vamos a un caos vehicular, de tránsito y ambiental”, aseguró.
Será tratada en las comisiones de Tránsito y Ecología y Medio Ambiente, pero esperan que las instituciones se sumen al debate.
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