La idea de instalar estos aparatos nació de un pedido del gobierno al Banco San Juan, que aceptó la sugerencia y ya se puso a trabajar para traer los aparatos.
Sandra Lirio, responsable de la Dirección de Discapaciados, explicó que hace poco ella viajó a Córdoba y allí pudo ver el funcionamiento de estos aparatos. Una vez que recabó toda la información necesaria, Lirio le hizo el pedido formal al Banco San Juan, que es el principal ente pagador de la provincia. Según la funcionaria, "la gente del banco recibió con mucho agrado la propuesta y ya se pusieron a trabajar para instalar estos cajeros".
En principio, la intención es cohabilitar uno de estas máquinas en la sucursal de calle Rivadavia, en tanto que el otro cajero iría a la planta baja del Centro Cívico, ya que este edificio concentra un importante flujo de asistentes.
El funcionamiento
Cuando llega el no vidente lo primero que hace la máquina es emitir un saludo sonoro para orientar a la persona ciega sobre la ubicación del cajero.
Luego, siempre con una voz grabada, se le explica al cliente la apariencia general y la distribución de los elementos del cajero. Si el usuario quiere escuchar las instrucciones en privado, puede bajar el volumen de la máquina, colocarse los auriculares o hasta desactivar el sonido cuando ya no lo necesite. Toda esta información sonora se complementa con un teclado Braille que el usuario podrá leer con sus manos. Los aparatos también pueden se usados por personas que ven.
Comentá la nota