En la reunión de gabinete, Giacomino avanzó en el plan de "reordenamiento". Las visitas "escrache" se realizarán desde julio.
Los secretarios Guillermo Luque (Participación Ciudadana) y Miguel Pozzolo (Finanzas) le confiaron a Día a Día que se trató de una reunión con el intendente para repasar las acciones a seguir en un "plan integral que quiere poner orden". "Se buscará realizar un reordenamiento de los gastos y del personal. Se trata de una voluntad política de bajar el déficit, como lo venimos haciendo. Heredamos un desorden en los recursos humanos que no dependía de los empleados, sino de la conducción anterior", explicó Luque.
Pozzolo, que se convertirá en "el recaudador" –como lo hizo Santiago Montoya en Buenos Aires, con medidas efectistas–, fue el hombre que ayer le comentó al intendente por qué es necesario realizar un ajuste en las horas extras e ir por los grandes contribuyentes morosos. Para este grupo se diseña una ofensiva que los intimará para que paguen con stickers que se colocarán en los parabrisas de los coches que deban patente, y en las viviendas que no tengan al día Inmuebles. "Este tema de los stickers forma parte de lo que estamos queriendo realizar, con inspecciones, con las bases de datos de los deudores. Pensamos llegar a julio con estas acciones porque hay unos 230 millones de pesos entre Automotor e Inmueble que no se han cobrado", precisó Pozzolo. Otros 200 millones pesos suma el total de la deuda de los vecinos morosos a los que se los transfirió a Procuración Fiscal, con acciones legales porque se convirtieron en incobrables. "Nuestros planes vigentes reforzarán las acciones para cobrar", insistió Pozzolo.
Los stickers para combatir a los morosos fue criticada por la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios (Adecua) por avanzar sobre el derecho de secreto fiscal que tienen los contribuyentes. "El Estado tiene herramientas para cobrar las deudas sin la necesidad de ridiculizar", dijo Osvaldo Riopedre, de Adecua.


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